Alejandro Burillo, conocido por sus amigos en el ambiente empresarial como “el Güero”, murió este jueves en una curiosa coincidencia: la misma fecha, aunque con 29 años de distancia, que la muerte de Emilio Azcárraga Milmo.
Fernando Schwartz, director de comunicación estratégica de la Federación Mexicana de Futbol, notó esta coincidencias y la publicó en su cuenta de X, donde escribió: “Genios de la TV. Amantes e impulsores del futbol”.
Efectivamente Burillo, igual que lo hizo Azcárraga Milmo, desarrolló varios proyectos que buscaron hacer del futbol mexicano no sólo un deporte competitivo, también un negocio exitoso.
Nos unimos a la pena que embarga su familia. En paz descanse. 🕊️ pic.twitter.com/7p5hRukBer
— Federación Mexicana de Futbol (@FMF) April 16, 2026
La muerte de Burillo también provocó el mensaje de duelo de la Federación Mexicana de Futbol, cuya profesionalización a principios del siglo XXI dependió mucho de Alejandro Burillo.
“Extendemos nuestras más sinceras condolencias y nos unimos a la pena que embarga a su familia y amigos en este difícil momento”.
Recordamos a propósito de la lamentable noticia de su muerte, tres éxitos del futbol en los que él estuvo detrás.
El segundo subcampeonato de Copa América
México ha estado dos veces muy cerca de ganar la Copa América. La primera vez se perdió en la final contra Argentina en 1993; la segunda con Colombia en 2001.
En esa segunda ocasión, Aejandro Burillo fungía como director de la Comisión de Selecciones Nacionales, organismo creado con la intención de organizar bajo un solo mando todas las selecciones de futbol y generar un proyecto a largo plazo para establecer objetivos importantes.
El primero de esos objetivos era volver a las rondas finales de la Copa América y se consiguió en ese 2001,cuando se realizó precisamante en Colombia.
La historia de esa selección fue especialmente heroica: tras perder estrepitosamente los primeros partidos de la eliminatoria mundialista, se cambió de entrenador: despidieron a Enrique Meza y contrataron a Javier Aguirre, quien no sólo consiguió el boleto al Mundial de Corea Japón 2002, también fue subcampeón en la Copa América de Colombia.
Llevó a México a la Copa Libertadores
Dos años después, Alejandro Burillo se puso otro objetivo: lleva a los equipos mexicanos a la Copa Libertadores, el torneo más antiguo que enfrenta a clubes de diferentes países.
Ese paso se consideraba fundamental para el crecimiento de los futbolistas mexicanos, que siempre se quedaban cortos cuando llegaban a la selección sin experiencia en partidos internacionales.
Burillo hizo gala de creatividad y derrochó su capacidad negociadora para lograr el objetivo:
Organizó un torneo entre equipos mexicanos para hacer una primera selección de candidatos a participar en la Libertadores.
Los partidos se realizaron en Estados Unidos para beneficiar a los clubes y a la Federación con los ingresos.
Los ganadores de ese mini torneo se enfrentaron a los campeones de Venezuela, para legitimar su entrada a la Libertadores antes la Conmebol
Revivió al Atlante
Cuando fue dueño del Atlante, en 2007, tomó una decisión radical: mudó al equipo a Cancún.
Atlante se considera el equipo del pueblo y su historia estaba íntimamente ligada a la ciudad de México. Pero desde la década de los 90, algo pasó con sus aficionados que dejaron de ir al estadio.
Visionario, Alejandro Burillo vio ese problema como una oportunidad: mudar el equipo a una ciudad donde sí quisieran verlo. Fue Cancún.
Con Federico Vilar en la portero, el Hobbit Bermúdez en medio campo y Gian Carlo Maldonado adelante, ese Atlante fue campeón ese año venciendo en la liguilla al Cruz Azul y a las Chivas.