Abril Di Yorio y Darío Duque reviven ‘La pícara soñadora’ con 20 capítulos al estilo de los M-Drama

El sueño continúa... sin olvidar a Mariana Levy y Eduardo Palomo que la convirtieron en un clásico.

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La pícara soñadora

José Luis Ramos

Había una hora en la que la casa parecía detenerse. La televisión estaba encendida, la familia reunida alrededor de ella y, durante unos minutos, el mundo podía esperar. No había plataformas para adelantar capítulos ni teléfonos dónde descubrir el final antes de tiempo. Había que estar ahí, frente a la pantalla, cuando comenzaba la historia. Para muchas jovencitas, aquella cita televisiva significó enamorarse de Eduardo Palomo, descubrir a Mariana Levy y seguir las aventuras de Lupita López como si fuera una amiga cercana.

El tiempo, por supuesto, hizo lo suyo. Aquellas muchachas crecieron, se casaron, tuvieron hijos y algunas hasta recibieron a sus nietos. Cambiaron las modas, los televisores y la manera de mirar ficción, pero ciertos recuerdos se quedaron intactos. Por eso el regreso de La pícara soñadora tiene algo más que una nueva protagonista y una nueva producción: tiene el poder de abrir una pequeña puerta hacia el pasado. Ahora esa puerta vuelve a abrirse, pero para dejar entrar al presente.

Abril Di Yorio y Darío Duque son los nuevos rostros de esta historia, dos actores jóvenes que llegan para darle otra energía a personajes que alguna vez pertenecieron a Mariana Levy y Eduardo Palomo. Y quizá uno de los mayores atractivos de esta versión sea precisamente ese: descubrir caras nuevas, intérpretes que comienzan a construir sus propios recuerdos en la pantalla y que pueden conquistar a una audiencia que también pide renovación.

“Fue un reto, no fue un proyecto cualquiera”, reconoce Carlos Murguía, quien junto con Eduardo Murguía está al frente de esta producción. Y no exagera. Cuando se decide rescatar un título tan querido, la nostalgia puede convertirse en una aliada, pero también en un enorme compromiso. Los espectadores que recuerdan la historia llegarán con sus propios recuerdos, mientras que quienes nunca la vieron tendrán la oportunidad de conocerla sin comparaciones. El secreto está en no intentar regresar exactamente al pasado.

Esta nueva versión de La pícara soñadora conserva el corazón de la historia, pero cambia su velocidad. Son 20 capítulos de una hora, pensados para avanzar con mayor agilidad y acercarse al lenguaje de los K-Dramas, esas producciones que han conquistado al público alrededor del mundo con historias compactas, romances intensos, conflictos que avanzan rápidamente y personajes que no necesitan decenas de episodios para mantener al espectador enganchado.
Ese es el espíritu de M-Drama, la nueva barra de Canal 5 en la que se inscribe esta producción. Y ahí está uno de los grandes cambios: la historia que alguna vez necesitó 80 capítulos ahora tendrá solamente 20 para volver a enamorar.

Para Abril, llegar a Lupita significó encontrarse con un personaje que le resultó cercano desde el primer momento. “Conecté muchísimo con el personaje desde el momento uno”, cuenta la actriz, quien para prepararse buscó escenas y capítulos de la versión anterior. No quería repetir a Mariana Levy, quería entenderla y después encontrar su propia Lupita. “Creo que soy Lupita, es un poco más soñadora que pícara y Abril es un poco más pícara que soñadora”, explica. Hay algo más que comparten: el gusto por trabajar. “Soy muy trabajadora y Lupita López ya la van a ver, también le encanta chambear demasiado”. La empatía también forma parte de ese vínculo: “Lupita es empática, yo me considero también empática. Quiero andar ayudando y salvando a todo mundo”.

Darío, por su parte, llega a un personaje que alguna vez tuvo el rostro de uno de los galanes más recordados de la televisión. Y sabe que ese referente existe, pero también entiende que ahora le toca construir su propia versión. Para el actor cubano, formar parte de esta producción representa además la recompensa a varios años de insistencia y aprendizaje. Llegó a México hace cinco años y encontró aquí el lugar donde quería desarrollar su carrera. “Si los grandes están acá, pues yo me tengo que venir con los grandes. No puedo estar allá en Miami esperando que llegue la oportunidad”. Hoy, esa oportunidad tiene nombre y apellido: Carlos Pérez. El personaje se convierte en una pieza fundamental de la historia y en uno de los vértices del romance que moverá buena parte de la trama.

Para Carlos y Eduardo Murguía, el desafío también estuvo en equilibrar dos tiempos: el de quienes recuerdan perfectamente aquella historia y el de quienes la descubrirán por primera vez. Por eso no se trata de hacer una copia. Se trata de tomar aquello que funcionó, quitarle el polvo del tiempo y volver a ponerlo en circulación. Incluso existe la posibilidad de una segunda temporada, dependiendo de la respuesta del público. Así, estos 20 capítulos podrían ser apenas el primer encuentro con una nueva generación de personajes.

Abril está lista para ese momento. “Estoy muy, muy ilusionada”, confiesa. Darío todavía intenta asimilarlo. “Todavía no me lo creo. Una cosa es grabarla, otra cosa es verla al aire y ver todo el trabajo de todos y de uno mismo”.

Y quizá ahí se encuentren las dos emociones que acompañan este estreno: la de quienes volverán a escuchar un nombre que les resulta familiar y sentirán que, por un instante, el tiempo retrocede, y la de quienes descubrirán por primera vez a Lupita y Carlos y podrán hacer suya una historia que para otros ya forma parte de sus recuerdos.

Porque los clásicos no regresan para competir con el pasado. Regresan para demostrar que todavía tienen algo qué decir. La nueva versión de La pícara soñadora llega este 24 de agosto a las 7:00 de la noche por Canal 5 y ViX. Esta vez serán Abril y Darío quienes enciendan nuevamente la pantalla. Y tal vez, cuando comience el primer capítulo, más de una persona descubra que algunas historias no envejecen: simplemente esperan el momento indicado para volver a soñar.

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