“Él eligió la familia que eligió y en esa elección no estoy yo”, dice Francesa Guillén con franqueza pero también sin resentimiento al referirse a su padre, el primer actor Alejandro Camacho.
A lo largo de su vida, han tenido varios intentos de acercarse y hacer vida de padre e hija pero siempre han fracasado, de acuerdo con el testimonio de la actriz.
Francesca Guillén estuvo retirada de la actuación durante siete años y ahora vuelve para protagonizar la obra de teatro “Mujeres soñaron caballos”. Y en este regreso, habló sobre la relación con su padre Alejandro Camacho durante una entrevista para el canal de Matilde Obregón en Youtube.
“Yo lo conocí a los cinco años y ya era muy difícil (establecer una relación) porque yo no estaba habituada a saber lo que es tener papa y él no estaba habituado a saber lo que es tener una hija”.
En ese primer intento fue cuando quedó marcada su relación: Francesca recuerda que ella quería, anhelaba una cierta muñeca. Y su mamá le dijo a Alejandro Camacho, quien estableció un cierto compromiso por regalársela.
“Un día, me acuerdo que me llevó a conocer a mis abuelos y yo era muy tímida como siempre he sido. Y mi forma de procesar esa visita fue que me dormí porque me dio pena, terror o algo así. Y pues me regañó porque me dormí y me dijo: ya no te voy a dar la muñeca”.
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Ese pasaje, que a la luz del tiempo puede parecer trivial, fue emocionalmente muy impactante para Francesca.
“Me traumé... entendí que me porté muy mal pero no sabía como reaccionar... y ya nunca hubo esa muñeca”.
¿Cómo es actualmente la relación de Francesca Guillén con su papá Alejandro Camacho?
Cuando Alejandro Camacho estableció un a relación formal con Rebecca Jones y tuvieron a su hijo Max, hubo otro intento por integrara a Francesca pero con el mismo mal resultado.
“Nunca encajé en la ecuación y no funcionó del todo... o eso asumo porque nunca volvió a darse”.
Actualmente, Francesca GUillén y Alejandro Camacho mantienen una relación cordial.
“Él es un hombre gentil y jamás ha sido grosero. Diferimos completamente en algunas coas pero no es maleducado en ningún sentido”.