André de Regil fue uno de los colaboradores que se mantuvo muy cerca durante la última etapa de Juan Gabriel.
A 10 años de la muerte del cantante, la historia de André y el rancho en el que convivió con él es una de las más complicadas.
En esos años finales, Juan Gabriel procuró pasar gran parte del tiempo en su propiedad de Cancún llamada Xolumado y que se convirtió en uno de sus espacios más personales: tenía su propia chocolatería, dos estudios de grabación, una alberca construida con diseño suyo y que incluye una “luna” personal.
A la muerte del Divo de Juárez, sin embargo, este rancho fue escenario de una serie de disputas legales que lo tienen ahora en el abandono.
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¿Quién heredó el rancho de Juan Gabriel en Cancún?
La relación con André y su esposa con Juan Gabriel dentro del rancho fue tan cercana que firmaron un convenio ante notario público para cederle el “usufructo vitalicio” del rancho. En ese convenio participó una tercera persona, María Dolores López Lira, quien es la dueña del predio.
Es decir que el terreno es de su propiedad. Luego Juan Gabriel llegó a un acuerdo con ella para construir el rancho (sin comprar predio).
Un año antes de morir, Juanga, André y María Dolores firman el convenio de usufructo vitalicio.
Los problema comenzaron cuando murió Juan Gabriel.
Lo primero que se quiso hacer con el rancho fue un museo para conservarlo tal y como él lo concibió.
Los proyectos inconclusos de convertirlo en hotel
Vino luego un proyecto para transformarlo en hotel. En ese negocio, André ya quedó fuera de los contratos ya que María Dolores lo hizo como directora de Grupo Lomas Karisma, empresa especializada en la construcción y manejo de hoteles.
André y María comenzaron entonces una larga batalla legal que ha tenido episodios truculentos: en mayo de 2023, André denunció que la Fiscalía entró por la fuerza al rancho y lo arrestaron para acusarlo de narcomenudeo.
En medio de ese jaloneo, el rancho quedó a la deriva. El último empujón hacia el abandono fue cuando Grupo Lomas se separó de Karisma, lo que provocó al aplazamiento indefinido del proyecto hotelero.