“Mientras las asesinas de mi hija podrán regresar a sus vidas normales, yo nunca pude ni despedirme de mi hija”.
El asesinato de Leyla Monserrat, una adolescente de 15 años, a manos de dos “amigas” en Sonora, provoca una ola de indignación en redes sociales y entre colectivos feministas por las sentencias tan cortas que les fueron dictadas.
La resolución se volvió tendencia y reavivó un debate sobre la aplicación de la justicia para los adolescentes involucrados en delitos graves.
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Una pelea, acoso y un crimen grabado
Leyla, una joven originaria de El Desierto, había sido víctima de acoso escolar y según autoridades, las agresoras usaron una foto para humillarla en redes sociales y habían roto su amistad tras una pelea.
La madre de la chica relató que desconocía los motivos del termino de la amistad y que nunca imaginó que su hija corría peligro al acudir a una fiesta y reunirse con las menores.
En tanto, la Fiscalía determinó que Leyla fue engañada por sus “amigas”, quienes la citaron en una casa para quitarle la vida.
Las adolescentes, de 13 y 15 años, inmovilizaron, asfixiaron y grabaron a Leyla para después enterrar su cuerpo.
Detienen a las criminales
El 10 de octubre de 2025, tras una investigación científica y un cateo al domicilio sospechoso, se recupera el cuerpo de Leyla y se reúnenosla pruebas materiales en contra de las asesinas.
Las menores fueron vinculadas a proceso y juzgadas bajo el Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes.
Luego fueron sentenciadas con penas que fueron consideradas como una burla y una falta de respeto a la memoria de Leyla Monserrat.
Y es que recientemente se dio a conocer que las criminales fueron castigadas con 2 años y 10 meses de internamiento para una de las adolescentes y 11 meses de libertad asistida para la otra, así como la obligación de pagar solidariamente una reparación del daño moral de 5 mil 657 pesos.
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“Mientras las asesinas de mi hija podrán regresar a sus vidas normales, yo nunca pude ni despedirme de mi hija”, declaró Carmen Becerra, madre de Leyla, en entrevista. Y añadió que el gasto del funeral superó los 30 mil pesos y que recibió el ataúd cerrado por el estado en el que fue hallado el cuerpo.
Finalmente, la familia de la joven y colectivos anunciaron que continuarán exigiendo justicia y que surja una reforma legal que contemple sanciones más severas en delitos graves cometidos por menores.