“‘¿Cómo?, ¿esa niña qué tiene?’”.
Recientemente, Shanik Berman invitó al productor Pedro Damián a su emisión de radio para conversar sobre su trabajo detrás de las pantallas, y ahí contó cómo eligió a Eiza González para uno de sus proyectos y las repercusiones que tuvo.
Fue en 2007 cuando Damián produjo la adaptación de la telenovela argentina ‘Lola, érase una vez’, misma que está basada en el cuento de ‘La Cenicienta’.
El productor pensó en las estrellas para protagonizar la historia y optó por Eiza González y a Aarón Díaz. Además de las participaciones antagónicas de Grettell Valdez y Lorena Herrera, y con las actuaciones estelares de Tiaré Scanda, Beatriz Moreno, Zoraida Gómez, Natasha Dupeyrón, Alberto Agnesi, Eddy Vilard, Luis Gerardo Méndez, Violeta Isfel, Octavio Ocaña y los primeros actores Blanca Sánchez y Enrique Rocha.
La telenovela fue un parteaguas para varios actores, principalmente para Eiza González, quien realizó su debut en el mundo de la música y la televisión.
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Pero la elección de Pedro por Eiza fue fuertemente cuestionada, según las palabras del productor, “en Televisa me decían: ‘¿cómo?, ¿esa niña qué tiene?’”.
Al tiempo que daba su declaración, Berman sugería que a Eiza la veían como que “está gorda y no está guapa”.
El creativo asintió: “Exactamente. Les decía es que no saber ver, no puedes ver, no eres capaz de ver, pero esa niña va a la novela o no la hago, de plano”, dijo Pedro poniendo como condición la participación de González.
Tras su estreno, la telenovela se ganó críticas positivas y buenos resultados de audiencia, sin embargo los productores decidieron finalizar su emisión por el Canal de las Estrellas y trasladarla al Canal 5 debido a que estaba dirigida al público juvenil e infantil.
Finalmente, Pedro Damián se dijo satisfecho con los resultados, pues no sólo “fue un fregadazo”, sino que “ella cantó ahí. Por primera vez hicimos un disco con ella y empezó a cantar”.
Eiza González y su lucha contra los trastornos alimenticios
Hace un par de meses, la actriz que ahora triunfa en Hollywood, se sinceró y compartió una reflexión sobre su lucha contra trastornos alimenticios.
González afirmó que con lo expuesto busca generar conciencia sobre las batallas que muchas personas, como ella, enfrentan todos los días.
“La mayor parte de mi vida mi relación con mi cuerpo ha sido complicada. Comenzó a una edad temprana, después de la muerte repentina de mi padre, cuando lidié con la depresión comiendo compulsivamente—tratando de calmar el dolor que no había procesado. A los 13, había ganado 30 libras (aprox. 13 kilos) casi de la noche a la mañana, navegando el dolor, la pubertad y la confusión todo a la vez”, comenzó.
Eiza indicó que ante el fatal panorama, todo empeoró con su incursión al medio artístico, pues se sumaron las críticas por su aspecto físico.
“A los 15 años, de repente fui puesta en el ojo público. Cada imagen era diseccionada, cada detalle criticado, y todos parecían tener una opinión sobre mi cuerpo, quién era y quién debía ser. Ese nivel de escrutinio alimentó, de forma natural, una profunda dismorfia corporal y me envió por un camino doloroso. Me volví obsesiva: constantemente me pesaba, valoraba mi valía en kilogramos (libras), y me preguntaba si perder más haría que la gente me quisiera, o que yo misma me quisiera”, expresó.
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La protagonista de ‘Guerra sin reglas’ admitió que tras años de lucha constante, y con ayuda de expertos, aprendió a aceptarse y amarse tal como es.
“Hoy, como una mujer adulta, me escojo a mí misma. No ha sido un camino fácil, y aún continúa. Con el paso del tiempo, a medida que mi cuerpo ha cargado con el peso de mis experiencias y me ha respondido, mis prioridades han cambiado. Su fuerza ahora tiene un propósito diferente”.
Y añadió que “la única cosa que aprendí de todo esto es lo poderosa que puede ser la mente y cuánto podemos cambiar cuando ponemos nuestra voluntad en ello (...) Me he comprometido profundamente a darle amor a mi cuerpo: nutrirlo con amabilidad, cuidado y respeto para que pueda sentirse feliz y pleno. Estoy orgullosa de dónde estoy y del arduo trabajo que ha implicado romper viejos patrones”, concluyó.