Hay etapas en las que todo parece acomodarse. La carrera, la familia, el amor y hasta la manera de verse frente al espejo. Justo así se encuentra hoy Tania Rincón, quien vive uno de los momentos más estables de su vida personal mientras continúa consolidándose como una de las figuras femeninas más fuertes de la televisión deportiva en México.
A días de que nuestro país vuelva a recibir la máxima fiesta futbolística del planeta, la conductora reconoce que la emoción dentro de las televisoras ya comienza a sentirse. Para quienes forman parte de las transmisiones deportivas, el reto será enorme, especialmente porque se trata de un evento histórico para México.
“Hay mucho que estudiar para la gran fiesta del futbol porque históricamente es la más grande, la que más selecciones tiene y hay mucha historia de por medio porque México ya fue sede varias veces, recordemos a Pelé levantando el trofeo en 1970, después Maradona haciendo lo mismo en el 86, el año en que nací. Entonces sí hay que prepararse mucho, entender las historias de cada jugador, hay muchas selecciones que vienen por primera vez a un encuentro de este tipo, está Paraguay que regresa después de muchos años, por eso estoy emocionada con lo que vamos a vivir, Televisa y TUDN son un monstruo como ninguno, tienen todos los recursos técnicos, el mejor personal...”.
Aunque todavía faltan un par de semanas para que arranque la competencia, Tania sabe que este tipo de coberturas requieren preparación previa y mucho conocimiento. Sobre todo porque el público cada vez es más exigente y espera información inmediata, contexto histórico y análisis mucho más completos.
Pero más allá de la televisión y los reflectores, existe una historia muy personal detrás de su pasión por el deporte. Una historia que comenzó desde niña, intentando abrirse espacio entre los juegos de sus hermanos mayores.
“Desde muy chiquita me ha gustado el deporte, yo era la única mujer, la más chiquita de la familia, tengo dos hermanos mayores, entonces me tocaba aplicarme en el basquetbol, me tocaba ser portera de mis hermanos cuando jugaban futbol, y fui muy pegada al lado de los deportes porque mis hermanos los hacían y tuve que unirme al enemigo, ya que si quería jugar tenía que ser bajo sus reglas, con sus balones y con sus juegos”.
Aquella niña que quería encajar entre partidos improvisados terminó encontrando en el deporte una identidad propia. Con el paso del tiempo construyó una carrera sólida en televisión hasta convertirse en una de las conductoras más reconocidas de TUDN. Hoy, lejos de sentirse presionada por el paso del tiempo, asegura que la llegada de sus 40 años la encuentra en un momento emocionalmente mucho más fuerte y consciente.
“Este año llego a los 40 y te voy a confesar que no he sentido ninguna crisis, quizás cuando tenía ocho años y era muy niña veía a la gente de 40 años como muy grande, sentía que ya eran unos señores y creo que también en aquellos tiempos había otra cultura, ahora las mujeres hemos entendido que la edad va más allá de un número, que si queremos vestirnos de cierta forma podemos hacerlo”.
La conductora habla desde la tranquilidad de alguien que dejó de intentar cumplir expectativas ajenas. Hoy se siente más segura de sí misma y mucho más clara sobre lo que quiere para su vida. “Estoy acercándome a los 40 en el mejor momento de mi vida, ya llevo mucho camino recorrido, muchos aprendizajes, muchas caídas, muchas levantadas y ahora ya nadie me chamaquea, ya nadie me cuenta porque ya lo viví”.
Y es justamente esa experiencia la que le permite disfrutar mucho más cada aspecto de su presente. Especialmente el tiempo con sus hijos, quienes se han convertido en el centro de su vida. “Obviamente me trato de cuidar, pero lo hago sin obsesión, lo hago para llegar sana, para llegar bien físicamente, para poder montar biclicleta con mi hijo y aguantar el recorrido porque en mis tiempos mis papás no lo podían hacer conmigo. Me crea ilusión acompañar a mis hijos a la actividad que sea, agacharme, brincar...”. Tania reconoce que hoy el autocuidado tiene otro significado para ella. Ya no se trata de cumplir estándares físicos imposibles, sino de sentirse saludable y con energía para disfrutar a su familia.
“Estoy muy feliz de poder llegar a los 40 de una manera muy digna”.
En el plano sentimental también vive una etapa particularmente feliz junto a Pedro Pereyra, con quien ha construido una relación mucho más madura y estable. “Pedro, mi novio, es lo máximo, es mi principal porrista, mi principal fan y yo también lo soy de él, a mí me da orgullo porque hemos encontrado a la pareja ideal, somos grandes compañeros de vida, somos cómplices; al final, con el camino recorrido de cada quien como que tenemos claro lo que queremos, por eso nos ahorramos muchos pleitos, muchas discusiones. Él es un tipo que me apoya en cada momento y también trato de portarme a su altura, de darle lo mismo”.
Después de un divorcio mediático, la conductora asegura que hoy disfruta relaciones mucho más sanas y equilibradas. Incluso la convivencia familiar ha fluido con naturalidad y respeto.
“Tenemos una dinámica muy bonita porque Pedro se lleva muy bien con mis hijos, ellos lo quieren mucho. Entonces yo tuve como que un divorcio con una familia extendida porque tengo el placer de llevarme muy bien con Ale, la novia del papá de mis hijos, y todo se ha dado en plena madurez”.
Actualmente, además de sus compromisos deportivos, Tania también participa en Hoy soy el chef, reality culinario transmitido dentro del programa Hoy, donde ha mostrado una faceta mucho más relajada y divertida. Su presencia en el concurso ha llamado la atención por la naturalidad con la que se desenvuelve fuera del ámbito deportivo y por la química que logra con sus compañeros.
Esa autenticidad es justamente una de las razones por las que el público sigue conectando con ella. Porque más allá de los reflectores, Tania Rincón transmite algo que pocas figuras de televisión consiguen mantener con el paso del tiempo: cercanía.