En la época moderna es común escuchar que personajes del mundo del entretenimiento se someten a procedimientos estéticos, sobre todo si tienen un proyecto en puerta.
Hace casi 30 años no era una práctica común, pero ya se llevaba a cabo.
Tras un reciente divorcio y a punto de estrenar un disco y una telenovela, Lucha Villa decidió someterse a una liposucción. Era agosto de 1997, y la actriz y cantante estaba lejos de advertir lo que le ocurriría.
“Mañana me voy al desgrasador”, le dijo la llamada ‘Grandota de Camargo’ a su compañero Alberto Ángel ‘El Cuervo’ durante una reunión de autores y compositores.
TE RECOMENDAMOS: Lucero deslumbra en ‘El Gallo de Oro': descubre qué actrices interpretaron a ‘La Caponera’ antes que ella
“Me decía ‘no te vayas de aquí para que crean que eres tú el que está comiendo tanto”, recordó ‘El Cuervo’ en una entrevista para varios años.
De acuerdo al testimonio del intérprete, Lucha estaba muy confiada en el éxito del procedimiento y se habrían despedido con su habitual sentido del humor.
Alberto Ángel desveló que la siguiente ocasión que supo de ella fue cuando le confirmaron que se encontraba grave en el hospital.
La misión de Villa era que le eliminaran la grasa de los brazos, las piernas y el abdomen, sin embargo tuvo que buscar entre varios médicos, pues sus más cercanos se negaban a intervenirla, principalmente por su estado anímico. El divorcio, el disco y la novela la mantenían en un estrés importante.
Es por ello que en su búsqueda, amigas de Lucha le avisaron de un cirujano brasileño que atendía en Monterrey, Nuevo León.
Sin dudarlo, Lucha agendó aquella cirugía que le cambió la vida.
Llegó el día de la cirugía y todo marchaba con normalidad. Ya habían transcurrido varias horas y la liposucción estaba a punto de terminar cuando las alarmas sonaron: la frecuencia cardíaca de Lucha subía y su presión arterial bajaba. Y de un momento a otro, la intérprete había sufrido un paro cardiaco y estaba al borde de la muerte.
“Se les fue la anestesia”, dijo su hija Rosa Elena.
Fueron 11 días de agonía para su familia, pues ese tiempo fue el que se mantuvo en coma. Y poco después comenzó a mostrar signos de movimiento, pero las consecuencias eran graves para ‘La Grandota de Camargo’, quien tenía 60 años.
Una vez que la cantante despertó fue evidente que las lesiones en el cerebro le habían dejado terribles secuelas. Y es que la falta de irrigación sanguínea y de oxígeno en el cerebro provocaron que Lucha presentara parálisis parcial y que perdiera el habla.
Su familia hizo todo, y en los siguientes dos años la llevaron hasta Cuba para que recibiera terapias de rehabilitación, sin embargo, nada volvió a ser igual.
Y así Lucha, ‘La grandota de Camargo’, la protagonista de ‘Lagunilla mi barrio’, ‘La Japonesa’ de ‘El lugar sin límites’, la mujer que cantó música ranchera como pocas y grabó decenas de discos, no volvió a cantar ni a la vida pública.
En 2023, Lucha reapareció en sus redes sociales enviando un beso a sus seguidores y en la última de las imágenes que se conocen de ella en la actualidad.
Antes, en 2009, ‘Ventaneando’ la visitó y lució sonriente, sin embargo quedaron en evidencia sus problemas de habla y de conciencia ante lo que ocurría a su alrededor.
NO TE VAYAS SIN LEER: Lucha Villa se muestra sonriente ante la vida
En 2018, su sobrina Damiana desveló que “ya no habla, tiene ratos de lucidez y de repente no recuerdo, desde que salió del coma no quedó hablando bien, pero ahora de plano ya casi no habla”.