Rafael nació en 1997 y María Alicia Delgado lo llamó siempre un “niño milagro”, ya que tenía apenas cinco meses de gestación.
Discreta con su vida familiar como siempre lo fue, María Alicia habló muy poco del sacrificio que significó para ella criar a Rafa como madre autónoma.
En una entrevista con Matilde Obregón, en 2025, la comediante describió el amor que tenía por Rafa pero con ese humor ácido que la caracterizaba.
“Mi hijo tiene ya 30 años... pero se quedó en la adolescencia ¡qué bárbaro”.
De esa manera, María Alicia resumía el trabajo que hizo como madre durante esas tres décadas, complicadas aún más por la discapacidad auditiva de Rafa.
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El último encargo de María Alicia Delgado
Tanto amaba a su hijo que uno de sus últimos pensamientos (y pendientes) fue para él. Durante las últimas tres semanas de vida, cuando su salud se deterioró rápidamente y fue consciente de que el cáncer era irreversible, habló con Yodi, la exesposa de Carlos Bonavides.
La propia Yodi recordó el momento durante el sepelio de María Alicia:
“Ya me voy , te encargo a mi hijo Rafa y vela por todo lo que le dejo para que justo sea para él”.
Delgado se mantuvo la mayor parte de su vida alejada de su familia, por lo que los Bonavides-Marcos fueron una especie de familia adoptiva para ella y Rafa.
Carlos lo expuso así, también durante el sepelio:
“Ella era de la familia, realmente siempre habló de su familia pero nosotros nunca los conocimos hasta dos días antes de su fallecimiento. Respetamos a su familia, pero por petición de María siempre estuvimos pendientes de su hijo Rafa”.
La herencia de María Alicia Delgado para su hijo Rafa
La voluntad de María Alicia Delgado fue que Yodi velara por la entrega de su herencia a Rafa pero jurídicamente confío también en una de sus sobrinas.
Explicó Bonavides: “Dejó como albacea a una de sus sobrinas por la cuestión de su casa, que era una casa con muchas escaleras y que por esa razón, nosotros nos llevamos a María Alicia a nuestra casa cuando ella ya se puso muy mal”.
Además de la casa, María Alicia dejó a su hijo Rafa protegido con un seguro de vida.
Benavides explicó que el joven tiene su vida independiente y que lo más seguro es que se quede a vivir en la que fue casa de su madre.
“Él tiene su vida propia a pesar de su discapacidad; todos los papeles de la casa los dejó a su nombre y todo está en orden”.