“Fui muy mal asesorada”.
La empresaria y socialité Khloé Kardashian levantó una ola de críticas en su contra luego de admitir públicamente que sometió a sus gatos a una cirugía para quitarles las garras. Esto es una práctica considerada por expertos y activistas como una forma de maltrato animal.
Los dichos de la famosa ocurrieron en un episodio de su podcast ‘Khloé in wonder land’, donde confesó estar arrepentida de haber sometido a ‘Gray Kitty’ y ‘Baby Kitty’ a la mencionada cirugía.
Añadió que siguió recomendaciones equivocadas debido a su falta de experiencia en el cuidado con los gatos.
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“Fui muy mal asesorada”, declaró la integrante del clan Kardashian-Jenner, asegurando que desconocía el impacto real del procedimiento.
“Me aconsejaron muy mal sobre la extirpación de garras de mis gatos. Nunca antes había tenido gatos. Ni siquiera sabía que eso existía. Me siento fatal por haber tomado esa decisión”.
Y añadió que “mis gatos llevan Air Tags, no se les permite acercarse a la puerta. Me da mucho miedo que se escapen porque no tienen forma de defenderse. Han perdido sus herramientas de protección, y eso me entristece”, agregó sin dar más detalles.
En tanto, esta práctica es conocida como desungulación o declawing, y consiste en empurar la última falange de cada dedo del gato para evitar el crecimiento de las uñas.
Cabe destacar que organizaciones veterinarias y defensoras de animales han advertido durante años que no se trata de un simple corte de uñas, sino de una intervención quirúrgica dolorosa que puede generar secuelas físicas y emocionales permanentes.
Según la Asociación Americana de Medicina Veterinaria (AVMA), estos procedimientos no suelen ser médicamente necesarios y pueden ocasionarle a los gatos dolores crónicos, problemas de movilidad, estrés y alteraciones en su comportamiento.
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“Rascarse es un comportamiento normal de los gatos que acondiciona las garras, sirve como marcador territorial visual y olfativo, permite la autodefensa y proporciona un compromiso muscular saludable a través del estiramiento”, dice la organización.
Según PETA Latino, quitar las garras a los gatos es equivalente a cortar los dedos de un humano en el nudillo superior.