Erika Buenfil atraviesa uno de los momentos más activos y productivos de su trayectoria artística. Sumergida en las grabaciones de la telenovela Sabor a ti, la intérprete asegura haber encontrado en el set un ambiente familiar y una dinámica de trabajo que la tiene completamente entusiasmada, gracias a un elenco intergeneracional con el que ha creado un vínculo especial, en particular con los actores más jóvenes.
“Estoy muy contenta; es una novela muy divertida y que tiene de todo. Hay una extraordinaria combinación de actores: jóvenes y no tan jóvenes, de todas las edades. Somos una gran familia de telenovela y es un proyecto muy lindo que hemos estado haciendo con muchas ganas”, expresó la también llamada “Reina del TikTok”.
Lejos de considerar que la diferencia de edades pueda ser un obstáculo, Buenfil afirmó que siempre ha encontrado afinidad con las nuevas generaciones, de quienes asegura aprender constantemente.
“Soy una persona que se va más con la gente joven. Recuerdo que me saludaban con mucho respeto, con miedo, hasta que yo empecé a tratarlos más normal y a que tuvieran más confianza conmigo; eso ayudó a la convivencia”.
A pesar de su apertura en redes sociales y su cercanía con el público, la actriz confesó que el formato de La casa de los famosos todavía le provoca un profundo temor. Aunque ha recibido acercamientos para participar, la idea de permanecer encerrada y ser vigilada las 24 horas del día la intimida.
“Me han buscado, pero para otras cosas; de pronto para estar ahí en las galas y demás. Hace como dos años sí me lo hicieron ver o me lo plantearon, pero no.
“Soy cobarde, creo que no aguantaría. No lo sé, no digo ‘de esta agua no beberé’, pero entre que, afortunadamente, he estado ocupada, sí me da miedo”, reconoció.
Erika Buenfil no dudó en manifestar su admiración por aquellos colegas que han aceptado el reto, como Cynthia Klitbo y Ernesto Laguardia. “Yo creo que mi hijo Nicolás sí aguantaría más; yo no sé. Admiro mucho a mis compañeros, Cynthia y Ernesto, y bueno, los que han estado me platican que es un gran reto, muy emocionante, una catarsis que ayuda para muchas cosas, pero prefiero ayudarme de otras maneras”.
Para la actriz, la razón principal para mantenerse alejada de este tipo de realities radica en su deseo de conservar una parte importante de su vida lejos del ojo público. “Soy muy conservadora en muchas cosas y hay aspectos que todavía guardo de mi vida personal: mi familia de Monterrey, conversaciones que tengo con mi hijo, momentos de vida privados. Yo comparto hasta donde puedo y hasta donde él quiera”, explicó.
Erika Buenfil detalló que, pese a la exposición constante que conlleva su profesión, intenta manejar sus emociones para no dar pie a críticas. “Procuro ser lo más privada y reservada, aunque es muy difícil, pero creo que lo he logrado. Cuando me enojo, me aguanto; sí, me enojo y a veces exploto, y pienso: ‘híjole, ya todo mundo tiene una cámara en cualquier momento’, sobre todo en los aeropuertos. Por eso no hago La casa de los famosos, a lo mejor van a decir: ‘no era tan linda como decía’”.
En cuanto a la posibilidad de contar su vida en una bioserie o un libro autobiográfico —como han hecho otras figuras del espectáculo—, la actriz fue contundente: “Serían como cuatro temporadas. No creo hacerlo; que las cuenten otros, porque a veces cada uno tiene su perspectiva de la historia. No digo que nunca, porque una misma se muerde la lengua, pero no lo sé. Ya muchas cosas se saben y creo que hay cosas que se deben guardar en el corazón”.
Más allá de los reflectores y las grabaciones, Erika Buenfil reveló que una de sus mayores satisfacciones es ver el crecimiento de su hijo Nicolás, quien recientemente ha adoptado una rigurosa rutina de ejercicio que lo mantiene motivado y enfocado.
“Nadie sabe qué orgullo me da. Le encanta, anda presumiéndose. De hecho, ahorita no está, anda con sus primos de viaje en Monterrey, y lo extraño, pero sí se dedicó todo este verano a hacer ejercicio, además de que está trabajando (home office)”.
“Estoy muy orgullosa porque es un muchacho saludable hasta ahora, que me da los problemas normales de cualquier mamá: ‘¿dónde andas?’, ‘no has llegado’, ‘pórtate bien’, ‘cierra la puerta’. Pero estoy muy contenta con él, es un gran muchacho y ahora les presumo que está bien guapo y bien bueno”.
La actriz incluso compartió la anécdota de cómo su hijo encontró la motivación para mantener la disciplina: “Él es muy delgadito. Yo le insistía mucho que hiciera ejercicio, le daba flojera, pero cuando empezó con su rutina y se vio, se gustó. Es como cuando estás a dieta y ves el cambio: quieres más, y así le pasó”.