Los besos, incluso más que la intimidad, son el momento culminante para las parejas de telenovela.
Sobre todo para las protagonistas, que sueñan siempre con encontrar al amor de su vida, al hombre que las haga felices contra viento y marea.
En el caso de Doménica Montero, sin embargo, hay un elemento importante. Ella no es una mujer sumisa ni se queda quieta mientras aparece el galán: por el contrario, es una mujer que encara el amor con si domara un caballo.
La telenovela protagonizada por Angelique Boyer, presenta tres momentos culminantes en la vida romántica de Doménica, y en cada uno de ellos tiene su galán personalizado.
A continuación te presentamos los besos que ha dado Doménica a sus galanes, interpretados por Diego Amozurrutia, Brandon Peniche y Marcus Ornellas.
TE RECOMENDAMOS: La evolución de Angelique Boyer: de Rebelde a Doménica Montero
Los besos ingenuos
Con Max langer todo era miel sobre promesas para Doménica Montero. Guapo, caballeroso, atento y tan apasionado que en su primera cita, al despedirse, decide tomarla por el cuello y con la suavidad de un hombre enamorado le levanta el rostro lo suficiente para darle su primer beso.
Con Langer estuvo a punto de casarse pero él, ¿quién lo iba a decir?, la engañaba y la plantó en el altar.
Más adelante en la historia, se reencuentran y Max luce arrepentido. Resulta tan convincente que Doménica cede ante un arrebato carnal y lo besa. Pero también es en ese momento que se da cuenta de que ya no lo ama como pensaba.
El beso robado
Luego de ser engañada por Max, Doménica se va al rancho de la familia para convertirse en la dueña: una mujer ruda, sin permiso para mostrar sus sentimientos y al mismo tiempo atormentada por su pasado romántico.
Esa personalidad cautiva a Genaro, su capataz, que es un hombre torpe para el amor, atrabancado y, sobre todo, ambicioso. Doménica no lo ve más que como su mano derecha para ejecutar la firmeza que requiere el manejo del rancho pero Genaro se enamora de ella y un día en que Doménica desfallece, aprovecha para besarla.
El beso más esperado
El beso más esperado, no cabe duda, es el de Doménica Montero con Luis Fernando. Los dos son tercos. Se gustan pero no lo aceptan. Prefieren pelear por tierras y ganado (Luis Fernando es dueño del rancho aledaño al de Doménica) que confesar que su corazón late con más fuerza cada vez que se ven.
“Prefiero besar a tu caballo que a ti”, le dice Luis Fernando un día que se le encuentra en el lago, desnuda.
NO TE VAYAS SIN LEER: El drama amoroso de Irán Eory, la primera Doménica Montero, antes de Angelique Boyer
Herida en su vanidad de mujer, Doménica responde al insulto con amor: le planta un beso de cinco segundos que vale por dos horas.