La tormenta legal y mediática que rodea a Imelda Garza Tuñón suma un nuevo capítulo. Mientras continúa el conflicto que mantiene desde enero de 2025 con Maribel Guardia, ahora la actriz enfrenta la amenaza de una demanda millonaria por parte de José Manuel Figueroa, quien ha decidido tomar acción legal tras la filtración de un audio que ha causado gran polémica.
En esa grabación, difundida por un periodista, Imelda menciona un presunto episodio de abuso sexual que habría sufrido su esposo, el fallecido Julián Figueroa, cuando era menor. El cantante negó tajantemente las acusaciones y anunció que buscará una reparación por daño moral. Para Imelda, todo se trata de un malentendido que creció de forma desproporcionada.
“Nunca lo quise perjudicar. Fue un accidente que se filtrara ese audio”, asegura en entrevista con TVyNovelas. “Yo jamás filtraría algo así con intención”.
Mientras ese nuevo frente legal se define, la actriz también enfrenta el desgaste mediático derivado del conflicto con su exsuegra y su esposo, Marco Chacón, un enfrentamiento que lleva más de un año generando titulares. Según explica, la difusión del audio ocurrió después de que compartiera una llamada con un periodista con quien mantiene una relación profesional desde hace tiempo.
“Fue una llamada telefónica que le mandé para su información”, cuenta. Imelda reconoce que cometió un error al no advertir que el contenido no debía hacerse público. “Yo sé que un periodista va a publicar lo que le mandes, y reconozco que fue un error de mi parte”. Cuando se dio cuenta de que la conversación se había difundido, reaccionó de inmediato.
“Le escribí a José Manuel y le dije: ‘Lamento mucho que haya pasado esto’”.
La actriz asegura que también pidió al periodista retirar el material “porque yo no pretendía que se diera a conocer nada que tuviera que ver con él”. Aun así, el tema se volvió viral. “Creo que fue un gran malentendido que se hizo mucho más grande de lo que tenía que ser”, afirma. Hasta ahora, dice, no ha recibido notificación oficial sobre la demanda. “Desconozco el contenido porque no se me ha notificado absolutamente nada”.
Por otra parte, hoy su postura es clara: quiere poner un límite. Después de meses de declaraciones cruzadas y polémicas públicas, Imelda asegura que tomó una determinación: dejar de hablar públicamente del conflicto con su exsuegra. “Ya no voy a hablar públicamente de Marco y Maribel”, afirma. La actriz explica que decidió concentrarse en lo que considera realmente importante: su defensa legal y su trabajo. “Yo ante la ley cumplí con lo que se me pidió para desmentir cada una de las declaraciones que se hicieron en mi contra”, explica. “Pero siento que ante la gente vale más la palabra de otros que lo que yo he demostrado legalmente”.
Según cuenta, el impacto de las acusaciones no se ha detenido. “Todos los días sigo recibiendo mensajes de personas que repiten lo mismo por lo que se me acusó, aunque yo ya probé ante la autoridad que no es así”.
Uno de los aspectos que más le ha sorprendido de todo este proceso es la forma en que se construye la narrativa mediática. Imelda reconoce que el mundo del espectáculo funciona con reglas muy distintas a las de un tribunal. “A mí no me molestaría tanto que se me estuviera silenciando. Lo que no me gusta es que se saquen de contexto mis palabras”, explica. Desde su perspectiva, muchas versiones han circulado sin que se presenten pruebas. “A veces parece que basta con decir algo para que la gente lo crea, aunque no exista ningún documento que lo respalde”.
Para la actriz, la experiencia ha sido una lección sobre la influencia de la fama en la opinión pública. “Si una persona lleva muchos años en el medio, la gente le cree más fácilmente”, reflexiona. Aun así, insiste en que no busca confrontaciones públicas. “Cada quien tiene derecho a decir lo que quiera, pero yo también quiero que se escuche mi versión”.
El conflicto también ha tenido repercusiones en su vida profesional. “He estado batallando un poco en el trabajo por lo mismo que se generó con todo esto”, admite. En ocasiones, dice, ha encontrado obstáculos inesperados. “Siempre pasa que tal productor o tal persona es amigo de ellos y no me dejan avanzar”.
“LE ENVÍO BENDICIONES A MARIBEL”: IMELDA GARZA
Entre campañas, videos musicales y nuevos proyectos, intenta reconstruir su camino. “Estoy preparando un show y haciendo varias cosas, pero nadie habla de eso”, lamenta. “Sólo hablan de chismes”. Pero en medio de la polémica, hay alguien que ocupa el centro de su vida: su hijo, José Julián. Imelda habla de él con evidente devoción. “Yo casi no salgo cuando él está en casa”, cuenta.
“Sale a las dos de la tarde, come ahí y luego tiene club de tareas”, explica. Después practica karate o basquetbol. Cuando llega a casa, alrededor de las seis de la tarde, comienza el tiempo que ambos comparten. “Ahorita está muy sensible y no le gusta estar solo”, dice. Los fines de semana se convierten en pequeñas aventuras. “Nos vamos a Six Flags, o a lugares de brincolines”, revela. También convive con sus primos, hijos de la periodista Addis Tuñón. “Ahí es feliz”.
Después de meses de conflictos mediáticos, Imelda asegura que quiere dejar que la justicia haga su trabajo. “Eso ya no me corresponde a mí, les corresponde a los jueces”. Incluso envía un mensaje conciliador. “Le deseo bendiciones y que sea feliz”.