La historia de Daniel Arizmendi impactó no solamente por la crueldad con la que ejecutó sus secuestros, sino por el rostro inhumano que mostró una vez captutrado.
"¿No se arrepiente usted de lo que hizo?”, le preguntó el periodista Joaquín López Dóriga en una de las pocas entrevistas que hay con Arizmendi.
El delincuente dijo sin dudar: “
“No me arrepiento de nada”, respondió.
Ese rostro cruel se retrata en la serie que ViX estrenó este fin de semana bajo el título de “El Mochaorejas”, que fue como se le conoció a este secuestrador confeso que hoy está en la cárcel.
Hay que apuntar, sin embargo, que el estreno coincide de manera fortuita con la resolución de un juez que absolvió en diciembre pasado a Arizmendi por uno de los casos que se le acusan.
No saldrá de la cárcel porque enfrenta cargos por otros 20 secuestros, además de la acusación por el delito de delincuencia organizada.
La captura de Arizmendi en la serie
El relato de ViX es una producción de 8 episodios en los que se crea un personaje de ficción para ser el hilo conductor de la serie: una periodista que busca a Arizmendi para escribir un libro. El dato del libro, por cierto, es verdadero: la serie está basada en un libro escrito por Olga Wornat con base en largas conversaciones que tuvo ella con el delincuente en la cárcel.
Pronto llega el libro base de esta serie. Detalles de mis largas conversaciones con Arizmendi y mucho más...
— olga wornat (@owornat) January 24, 2026
¿Quién fue Daniel Arizmendi, 'El Mochaorejas'? El secuestrador que aterrorizó a México, inspira una serie de ViX con Damián Alcázar https://t.co/lXsx16golX
A partir de ahí se mezclan dos historias que suceden en tiempos diferentes: por un lado se recrean los secuestros de Arizmendi, por otro se narra el periplo de la periodista por conseguir entrevistas y datos para su libro.
En la primera línea narrativa se recrea en el segundo episodio la captura de Arizmendi: un policía judicial (interpretado por Julio Bracho) que se obsesiona con su captura, consigue llegar hasta uno de los colaboradores más cercanos del criminal, al que captura en un cine y que es interpretado por Armando Hernández.
Tras un interrogatorio que incluye métodos de tortura, consigue datos suficientes para llegar al Mochaorejas. Cuando lo detiene, Arizmendi (interpretado de manera magistral por Damián Alcazar) le suelta una frase demoledora:
“Mejor máteme, jefe, cuélguese la medalla, prefiero estar muerto que en la cárcel”.
El deseo de Arizmendi en la cárcel
Esa frase coincide con algo que sucedió en la realidad, durante esa misma entrevista para Televisa con Joaquín López Dóriga.
“A las personas que secuestré, que maté, que mutilé, y hacia sus familias, no siente ningún remordimiento”
Más adelante, expresó su deseo de que fuera sentenciado a muerte... “en caso de que exista ese castigo en la justicia mexicana”.
“Ojalá dejaran que hubiera sentencia de muerte en México y que yo fuera el primer sentenciado”.