“Le dije ‘por favor, te doy lo que quieras, pero no te lo lleves’.
El empresario y actor Roberto Palazuelos, abrió uno de los episodios más dolorosos de su vida al sentir que perdía a su hijo en medio de su separación.
‘El Diamante Negro’ estuvo casado con Yadira Garza durante 13 años, y en 2016 decidieron ponerle fin a su matrimonio. Palazuelos aseguró en el pasado que su expareja “era una niña perfecta”, sin embargo, no le gustó estar casado, pues se considera un alma libre.
Sin embargo, añadió que “empezamos a discutir demasiado, no sé qué nos pasó. Creo que lo pudimos haber solucionado, pero no le echamos ganas. Ahora que somos grandes amigos hemos comentado ‘Qué lástima que no luchamos cuando pudimos’. La dejé económicamente bien, porque es la madre de mi hijo, estoy pendiente de cualquier cosa, cuando se enferma, cuando el niño se enferma, le sigo regalando sus viajecitos, la tengo en mi seguro de Estados Unidos, la adoro”, declaró a ‘De Primera Mano’.
En una reciente charla con Karime Pindter, Roberto expresó que al momento de su divorcio, “yo nada más le dije: ‘por favor no te lleves a mi hijo’, porque ella es de Monterrey, y le dije ‘por favor, te doy lo que quieras, pero no te lo lleves’”.
Palazuelos externó su miedo a estar lejos de su hijo Roberto, aparentemente por el recuerdo del abandono de su madre, un evento traumático que lo marcó profundamente y lo llevó a desarrollar problemas de adicción en su juventud.
“Le dije ‘te compro un departamento para ti’. Y me dice, ‘¿a nombre de mi hijo y mío?’, y le digo ‘no, a tu nombre’. Le compré un coche, un departamento, le regalé un reloj de oro en el divorcio y todo”, dijo el actor ante lo que le ofreció a su expareja para que no lo separará de Roberto Jr.
Finalmente, asegura que invirtió un buen monto económico, pero que recuperó con creces.
“Me dolió porque fue un gasto muy fuerte, pero después de eso se me vino una abundancia… empecé a ganar más dinero que nunca en mi vida, empecé a tener más bonanza que nunca en mi vida. Siempre en el dar está la abundancia y también en el dar está la verdadera gran felicidad”, concluyó.