Las dinámicas de "¿Apostarías por mí?” son cada vez más complejas.
Y eso significa que ponen a prueba no solamente las capacidades físicas e intelectuales de los participantes, también su carácter.
Esta semana, por ejemplo, algunos de ellos debieron enfrentar su miedo a las alturas pues la prueba semanal implicó subir a una plataforma ubicada en lo alto de una grúa para ejecutar algunas instrucciones de su pareja.
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Pero sin duda el reto más difícil lo enfrentaron René Strickler y Rubí, quienes vivieron esta semana en la bodega, un lugar chiquito e inhóspito. Luego de estar ahí durante cinco días, se enfrentaron a una tentación: poder hacer una videollamada con su hijo.
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¿Por qué está enojado René Strcikler en "¿Apostarías por mí?”
René y Rubí llevan, como todos los participantes, seis semanas encerrados en la villa, sin ver ni hablar con sus seres queridos.
Al enfrentarse a la tentación de platicar con su hijo, René y Rubí decidieron, sin embargo, rechazar la oferta, ya que a cambio tenían que renunciar a su voto de nominación.
“No sé si pueda reventar dentro de cinco horas o tres, no sé qué va a pasar”, dijo Strickler este sábado al hablar de lo afectado que quedó por la tentación.
El actor y Rubí tienen una relación de más de una década y tuvieron su hijo Ian en 2017, de modo que actualmente es un niño de 9 años apenas.
“No me gusta lo que pasó ayer. Que yo esté mal es algo que no se va a ir. No me gusta ese tipo de manipulación sea verdad o sea mentira”, le dijo a Rubí durante una plática en el jardín de la villa.
A pesar de que Rubí intentó convencerlo de que esa decisión es solamente parte del juego y que lo importante es mantenerse firme en sus ideales y valores para que eso repercuta fuera de la villa, Strickler mantuvo su postura de mantenerse enojado por lo que considera “una manipulación”.