Una vida plena y una carrera vigente es de lo que goza la actriz Nora Velázquez a sus 71 años y mucho de ello es gracias a un personaje que la ha acompañado durante tres décadas: la inolvidable Chabelita. Lejos de perder fuerza cómica, este personaje, nacido de la pluma de Alejandro Licona y bajo la dirección del fallecido Héctor Suárez, sigue conquistando audiencias gracias a su estilo directo, pícaro y honesto.
En entrevista con TVyNovelas, la comediante reveló que la conexión con esta mujer viuda, devota y de confesiones divertidas, no es casualidad, sino que está profundamente arraigada en su propia historia de vida: “Han de saber que yo crecí en un internado, estuve 11 años interna con monjas, entonces la religión corre por mis venas, yo soy más Chabela que Chabela”, confesó la actriz.
Nora recordó con cariño los inicios del personaje y el sello de calidad que le imprimió el comediante Héctor Suárez en el programa "¿Qué nos pasa?”.
“Alejandro Licona es el creador de este personaje maravilloso, lo escribió pensando en mí, en la educación que yo recibí. Luego, el señor Héctor Suárez me dio la oportunidad... pueden imaginar el nivel de genio que era, la dirigió precioso y, aparte, él interpretaba al padre y lo hacía espectacular. Fue un gozo trabajar juntos”, expresó.
Sin embargo, el camino de Chabela no ha estado exento de controversias. Nora Velázquez narró que ha tenido que defender el personaje ante las críticas de sectores que lo consideraron ofensivo para la religión.
“Sí, claro, dijeron que Chabela lastimaba las fibras sensibles de la iglesia católica y pidieron que ya no se siguiera presentando en México”, relató.
Ante la polémica, la actriz encontró refugio en el público extranjero: “Me abrieron las puertas en Estados Unidos y allá la presenté durante años”.
Al abordar la delgada línea entre el respeto y la irreverencia en su comedia, Nora Velázquez fue contundente en su postura: “El humor para mí no es irrespetuoso, es irreverente”.
Paradójicamente, el personaje cómico que alguna vez fue señalado, se convirtió en su carta de presentación para incursionar en el drama de la mano de grandes directores de cine. “El maestro Arturo Ripstein me descubrió haciendo a la Chabela en Youtube, y me llamó para hacer una película dramática, La calle de la amargura”, compartió. Gracias a esa oportunidad, ha participado en proyectos como Cosas imposibles de Ernesto Contreras y varios cortometrajes que le han valido reconocimientos: “Ha sido una sorpresa para mí que me premien haciendo drama”.
Actualmente, alejada del amor romántico, Velázquez se define como una mujer plena, que vive en paz, y asegura que no se volvería a casar: “Guácala, nuncamente, jamás en la vida. No he encontrado a nadie y por no quedarme sola no voy a soportar a alguien que no tenga educación, que es lo mínimo que debe tener un hombre. Entonces, así estoy muy tranquila”, sentenció con el característico humor que la distingue.