Erika Alonso, la última pareja de Joan Sebastian y con quien tuvo una hija, Juliana, pelea en una corte de Texas, que se tome en cuenta a los nietos del cantante (incluyendo a su hija) en la repartición de la herencia.
La fortuna de Joan Sebastian es un misterio pero un misterio millonario. Algunos calculan que tenía un centenar de propiedades (ranchos, casas, departamentos, terrenos) pero otros aseguran que eran 140.
Ni siquiera la familia tiene esa certeza porque Joan no hizo testamento y por tanto esas propiedades se han tenido que rastrear una a una.
En medio de este caos, Erika Alonso, quien vive en Estados Unidos y fue allá donde mantuvo la relación con el cantante, ha llevado a tribunales la petición de que Juliana sea tomada en cuenta en la herencia.
Sin embargo, un paso anterior, definitorio para su caso, es demostrar que Joan vivía en Estados Unidos. Este dato es fundamental porque en caso de demostrarlo, podría llevar el juicio testamentario en ese país. De lo contrario, se trasladaría a México.
José Manuel Figueroa, hijo de Joan, defiende esa otra parte.
“Mi papá siempre vivió en México, eso es público y lo saben todos”, dice.
Este viernes se realizó una primera audiencia para resolver el caso en una corte de Texas.
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¿Por qué estuvo Marco Chacón en la audiencia por la herencia de Joan Sebastian?
José Manuel viajó allá pero no solo, sino acompañado de Marco Chacón, esposo de Maribel Guardia.
“Vengo solamente como apoyo”, dijo Chacón, quien es abogado y también albacea de José Julián, nieto de Joan y de Maribel Guardia, su esposa.
La audiencia reunió a casi toda la familia nuclear Figueroa, ya que acudieron incluso los hermanos de Joan Sebastian.
José Manuel, al salir de la audiencia, se dijo “muy feliz” y aseguró que la relación con sus tíos es excelente a pesar de que están en bandos opuestos en esta lucha por la herencia.
Marco Chacón, por su parte, se limitó a explicar su presencia en la audiencia.
“Yo me involucré porque ellos me lo piden. No me metería en lo que no me importa. No vamos a hacer declaración para no entorpecer el proceso. Lo que podemos decir es que la familia Figueroa se va muy contenta”.
El abogado negó hacer asistido a la audiencia en su calidad de albacea de José Julián y explicó que todavía el proceso no termina y habrá más audiencias.