Superaron diferencias de edad y retos familiares. Ahora, fortalecidos, buscan ganar ¿Apostarías por mí? En exclusiva nos comparten su historia
René Strickler y Rubí Cardozo forman una pareja que demuestra que el amor triunfa sobre la diferencia de edad, juntos llevan 15 años de matrimonio. Él es argentino, naturalizado mexicano, y tiene 63 años; y ella es venezolana, también naturalizada mexicana, y tiene 44.
René y Rubí se conocieron en una fiesta, cuando él la sorprendió con su primera frase: “¿Te quieres casar conmigo?”. Ella le respondió entre risas: “Probablemente, si me ayudas con el divorcio”. Así iniciaron su romance, superado choques culturales y los retos de criar adolescentes, pero aseguran que cada desafío los ha hecho más fuertes.
Hoy se consideran una familia sólida y agradecida, decididos a ganar el reality ¿Apostarías por mí?. En entrevista exclusiva con TVyNovelas hablan de los retos en su relación y de la nueva faceta que está viviendo el actor como abuelo, entre otras cosas.
¿Qué los motivó a entrar a ¿Apostarías por mí??
René: Tomar la decisión no fue fácil, pero nos gusta competir, jugar... y cuando me dijeron que este proyecto era en pareja, eso me impulsó, me dio valor porque tengo una mujer que toda la vida ha estado conmigo, levantándome en las malas, apoyándome, echándome porras, cuidándome...
Rubí: Es una nueva faceta donde van a conocer de verdad a este galanazo, cómo se comporta, sin actuaciones. Así que vamos por todo, ¡a ganar!
¿Qué tan arriesgado consideran que es exponer su vida y su relación en un reality 24/7?
René: Yo creo que, como todos los matrimonios, hemos tenido altas y bajas, pero llevamos 15 años de matrimonio, conquistándonos día a día, somos amigos, buenos compañeros, y cómplices.
¿Cómo han logrado sortear la diferencia de edad en su relación?
René: Yo siento que Rubí es un alma vieja, cuando la conocí y vi sus gustos, había muchas cosas que me gustaban a mí y a ella también. Yo podía poner una canción de Camilo Sesto o de Raphael, por ejemplo, y Rubí se sabía todas las letras.
Rubí: Yo creo que llegas a un punto donde te mimetizas tanto con tu pareja que, si realmente tienen una buena comunicación, no hay problema con la edad.
Sabemos que te llevas de maravilla con los hijos de René, ¿cómo lo lograste?
“La verdad es que yo nunca contemplé la posibilidad de que nos lleváramos mal. Yo los amé a todos en automático: a su mamá, a sus hermanas, a sus tíos... No sé cómo explicarlo, todo fluyó de una forma increíble”.
“De hecho, la intención en el programa es dar un ejemplo a esas familias que todavía no alcanzan a superar determinadas creencias, parte de una educación ya obsoleta. Necesitamos ser más abiertos para que nuestros hijos sean felices, eso es lo más importante, porque ya sufrimos bastante con las realidades que, a veces, nos tocan vivir”.
Rubí: Y yo voy a confesar que, oficialmente, ya soy la tercera abuela de Alonso y estoy feliz. No saben la alegría cuando lo vemos, lo disfrutamos mucho.