En México, hay voces que no se apagan. Permanecen suspendidas en el aire como un eco cálido que atraviesa generaciones. Así ocurre con Pedro Infante, cuya figura sigue convocando multitudes, lágrimas y canciones que parecen no envejecer. A casi siete décadas de su partida, su hija, Lupita Infante Torrentera, se ha convertido en la guardiana de ese legado que no deja de latir.
Este 18 de abril, en el Foro Azcapotzalco, Lupita encabezará un concierto homenaje con motivo del 69 aniversario luctuoso del ídolo mexicano. La cita será gratuita, con mil boletos destinados a quienes deseen reencontrarse con la memoria musical de un país entero.
“Queremos honrar por todo lo alto a mi papá a 69 años de su partida, porque ha sido increíble cómo la gente sigue cantando sus éxitos”, comparte Lupita con emoción palpable en entrevista con TVyNovelas.
“Eso es un motivo para compartir con su público un momento muy especial en Azcapotzalco. Será un gran concierto, algo que no han visto antes”.
Lejos de ser un acto solemne, el homenaje se perfila como una experiencia viva: dos horas de música, recuerdos y diálogo íntimo. Sobre el escenario, más de 40 personas darán forma a un espectáculo que reunirá a niños, jóvenes y adultos mayores, todos integrantes del grupo Bohemios de Pedro Infante, quienes presentarán nuevos arreglos de los clásicos del cantante.
Pero el corazón del evento no solo será musical. Lupita abrirá una ventana a la historia personal del ídolo, compartiendo anécdotas y relatos que rara vez han sido contados.
“La gente todavía corea los temas de mi padre, a mí se me salen las lágrimas... resulta impactante que las nuevas generaciones también se interesen en la carrera que construyó”, confiesa.
La velada incluirá además la inauguración de una exposición fotográfica con imágenes poco conocidas de Pedro Infante, resultado de años de búsqueda. “Son fotos que hemos encontrado con mi equipo, algunas nunca vistas. Nunca debemos olvidar que Pedro Infante es una leyenda de México”, subraya.
A su lado estará su ahijado artístico, Adrián Bedolla, conocido como “El Jilguero”, quien se ha preparado durante más de cinco años bajo la guía de Lupita. Su participación no solo representa un relevo generacional, sino también una apuesta por la continuidad de la música regional mexicana.
“Este 69 aniversario luctuoso es muy simbólico para mí”, comparte Adrián. “Tengo la fortuna de que Lupita Infante me amadrine; llevamos cinco años trabajando arduamente, no solo en el espectáculo, sino también en mi preparación. Ella ha creído en mí y ha estado siempre al pie del cañón”.
El espectáculo incluirá no solo interpretaciones musicales, sino también audios poco conocidos del ídolo, así como una narrativa construida desde la voz de su propia hija. “La gente va a poder conocer más allá de lo que fue la vida del gran ídolo, escuchando las anécdotas de Lupita”, adelanta Adrián.
Con 22 coristas, 12 mariachis y la participación de exponentes de la charrería, el montaje busca ser un homenaje integral a la cultura mexicana.
“Van a ver en el escenario a niños y adultos mayores defendiendo lo que por derecho es nuestro: la música mariachi”, afirma el cantante.
Para Lupita, este proyecto trasciende lo artístico. Es también una misión: abrir espacio a nuevas generaciones sin perder la esencia. “Mi responsabilidad es el legado de Pedro Infante, conservarlo al máximo. Cada año nos volcamos más en esto”, explica. “En honor a él, nos hemos propuesto respaldar a los nuevos talentos del regional mexicano”.
En ese sentido, Adrián Bedolla se convierte en símbolo de esa continuidad. Ha participado en montajes como “No te Vayas, Pedro” y conciertos como “Pedro Infante en Vivo”, consolidando una trayectoria que ahora encuentra un nuevo capítulo en este homenaje. Así, entre guitarras, trompetas y recuerdos, el nombre de Pedro Infante vuelve a resonar. No como una figura del pasado, sino como una presencia viva que sigue reuniendo familias, evocando historias y construyendo identidad. Porque hay leyendas que no se despiden. Solo cambian de escenario.