“Esto empezó en el 82 y para el 84 ya tenía un desgaste muy fuerte en las cabezas de fémur”.
La intérprete de ‘No soy una muñeca’, Rocío Banquells, relató uno de los episodios más dolorosos que ha tenido que enfrentar: permanecer por dos años en una silla de ruedas. Y es que fue víctima de una negligencia tras el uso de un medicamento que le provocó una reacción adversa.
La famosa detalló cómo una pulmonía derivó en complicaciones que afectaron gravemente su estado de salud, pero no sólo físico sino también mental.
Banquells ofreció una charla donde explicó que todo comenzó cuando fue diagnosticada con pulmonía, por lo que acudió al médico. Sin embargo, lejos de ayudarle la hizo vivir una pesadilla.
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“Fue un medicamento que me dieron para la pulmonía y me afectó los nervios”, compartió la cantante.
Y agregó que las consecuencias fueron severas, pues perdió fuerza en las piernas, al grado de requerir una silla de ruedas. “Estuve dos años en silla de ruedas”, confesó, al tiempo que describió ese periodo como uno de los más complicados de su vida, tanto en lo físico como en lo emocional.
“Yo con pulmonía seguía trabajando. Había un doctor en esa época, que era el doctor de los cantantes, que te ponía una inyección milagrosa. No la voy a satanizar, pero en mí el resultado fue patético porque soy alérgica a ese medicamento y yo no lo sabía; ni el doctor ni nadie lo sabía. Era cortisona. En esa época el medicamento era muy fuerte, no como ahora que ha cambiado y la han mejorado tanto que, si te pones una, a los dos días sale del cuerpo tomando agua”.
El mencionado tratamiento impactó directamente en su sistema nervioso, lo que le impidió caminar con normalidad durante un largo tiempo. Además, para buscar recuperarse se sometió a terapias y rehabilitación.
“Cuando mi cuerpo dijo ‘hasta aquí’ fue en Monterrey; ya no me pude presentar porque hubo una descompensación muy fuerte. Con el paso del tiempo, se me empezaron a deshacer los huesos. Esto empezó en el 82 y para el 84 ya tenía un desgaste muy fuerte en las cabezas de fémur”, manifestó Banquells.
El estado actual de salud de Rocío
Actualmente, y a pesar de la gravedad del episodio, la cantante afirma que logró salir adelante. “Gracias a Dios estoy bien”.
Y reconoció también que la experiencia la marcó profundamente, aunque nunca perdió la esperanza de volver a caminar, sin que le doliera en el alma recordar los años que estuvo en una silla de ruedas.
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“Podía caminar, pero el dolor era tan grande que era imposible aguantarlo o hacer movimientos. Tenía que esperar a que mi cuerpo se acomodara para dar el primer paso. Después vino el año de rehabilitación en silla de ruedas; luego pasar a la andadera, que era mi meta. Yo decía: ‘uy, cuando logre pararme en la andadera o cuando logre agarrar el bastón o las muletas’. Dolía mucho”, explicó.