Mucho se ha hablado de la repentina y sincrónica salida de Odalys Ramírez y su esposo Patricio Borghetti, de sus trabajos en los programas matutinos ‘Cuéntamelo, ya!’ y ‘Venga la Alegría’, respectivamente.
La pareja dejó las pantallas de televisión tras 9 años consecutivos al frente y los rumores apuntan a que podrían integrarse a un nuevo reality show de Televisa o también que se mudarían a Miami con sus hijos, lo cierto es que lo único confirmado en últimas fechas fue su boda.
El pasado 2 de enero de 2026, Odalys y Patricio contrajeron nupcias bajo un ritual especial frente a las playas de Cancún y donde sólo hubo 12 invitados.
Los conductores reconocieron que convirtieron sus vacaciones en boda y “una de las ventajas de casarnos 15 años después, con nuestros hijos tan grandes, es que fueron muy participativos en la organización”.
Pero en medio de la felicidad tras haberse convertido en esposos, surge una versión que apunta a que la salida de ‘Venga la Alegría’ de Borghetti no se debió a una decisión profesional, sino a una respuesta de emergencia ante un diagnóstico crítico que puso su vida en riesgo.
Patricio se vio obligado a abandonar los foros de televisión por el estrés extremo que estuvo a punto de provocarle un paro cardíaco, según reveló Gabriel Cuevas, excolaborador de ‘Venga la Alegría’.
La crisis habría ocurrido en agosto de 2025 durante un viaje a Europa, según contó el reportero. Tras someterse a chequeos tras notar un ligero aumento de peso, los médicos le habrían advertido que estaba a nada de sufrir un infarto por una obstrucción arterial severa.
Ante la gravedad del diagnóstico, ‘Pato’ habría decidido tomar un vuelo de regreso a México para ser intervenido quirúrgicamente de urgencia.
Este “sacudidón” llevó a Patricio y a su esposa a considerar mudarse a Estados Unidos en busca de una vida mucho más tranquila y alejada de las presiones laborales que mermaron su salud.
Patricio ha expresado públicamente que seguirá trabajando en TV Azteca, y según Cuevas, la empresa ha decidido apoyarlo mientras se recupera, con la posibilidad de reintegrarlo en el futuro únicamente para proyectos de corta duración, como programas de telerrealidad.