Alejandro Camacho y Rebecca Jones formaron una pareja icónica del espectáculo en México.
En la década de los 90, además la actuación, comenzaron a trabajar en la creación de varios proyectos: desde obras de teatro hasta libretos de telenovelas iconoclastas, como “Imperio de Cristal”.
Curiosamente fue también una etapa que se complica en su vida familiar debido a las mudanzas que tuvieron que hacer en un periodo de cinco años.
Llegaron finalmente, en 1998 a una casa que describieron como “la casa de nuestros sueños” y que mostraron en las páginas de TVyNovelas.
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El calvario de buscar una casa ideal
En una entrevista publicada en nuestra página aquel año, Camacho cuenta:
“Anteriormente teníamos una propiedad en el Desierto de los Leones, en donde nos casamos y nació nuestro hijo, Max. Después nos cambiamos por el rumbo de Polanco, pero construyeron un hotel de 32 pisos junto a nuestro edificio y decidimos mudarnos de nuevo; con tan mala suerte que nos hicieron un fraude por el que estamos llevando un juicio penal que actualmente va en la tercera instancia”.
Así que mientras luchaban legalmente por recuperar su dinero invertido, buscaron y encontraron un lugar que favoreciera no sólo su vida de pareja, también su trabajo profesional y su labor de criar a Max.
“Los planes que tenemos ahora son los de comprar la casa que estamos habitando, porque nos parece preciosa”.
Alejandro comentó a TVyNovelas que la decoración ha estado a cargo de Rebecca y que están muy satisfechos con los resultados. El estilo es colonial mexicano clásico.
“Siempre nos han gustado las artesanías mexicanas y las antigüedades; somos seguidores del arte en general”, nos contó Camacho.
Todas las pinturas que decoraban la casa eran originales del padre de Rebecca, a excepción de una obra de Rufino Tamayo que tenían en el estudio.
Una pareja de amor y trabajo
La pareja Camacho-Jones dice que su vida personal casi no se separa de la profesional, porque están convencidos de que la única manera de mantenerse en el gusto de la gente es trabajando.
“Nos gusta lo que hacemos; la producción de teatro o televisión es muy divertida. Los hobbies no caben en nuestra vida: incluso cuando nos vamos de vacaciones, llevamos varios libros y estudiamos proyectos”.
Rebecca y Alejandro contaron a TVyNovelas que no tenían un lugar favorito dentro de su hogar porque disfrutaban intensamente de cada habitación: la recámara, la sala, el estudio... “Todo está padrísimo”.
“Hemos dado muchísimas fiestas que son inolvidables porque asiste gente muy interesante que nos honra con su amistad. Somos felices con lo que tenemos y estamos convencidos de que encontramos la casa de nuestros sueños”.