Alexis Ayala se sincera, cambia su testamento y habla de cuál es su última voluntad

El actor sorprende con sus declaraciones.

Alexis Ayala-cambia-su-testamento-y-habla-de-su-última-voluntad.jpg

Alexis Ayala.

alexisayala.

El pasado 3 de noviembre, Alexis Ayala, de 58 años, se casó por tercera ocasión, esta vez con la actriz Cinthia Aparicio, de 30 años, en la Basílica de Guadalupe de la CDMX.

Alexis Ayala y Cinthia Aparicio disfrutan al máximo su matrimonio y la relación laboral que tienen actuando juntos en la obra de teatro ‘Las mujeres son de Venus y los hombres... ¡Ni madres!’.

En unas recientes declaraciones ante medios de comunicación, el actor, quien hace unos años estuvo cerca de la muerte debido a que sufrió un infarto, habló sobre su testamento y también compartió cuál es su última voluntad en caso de fallecer.

Tengo un testamento, ahora estoy en pláticas para que se hagan nuevos ajustes, el testamento lo tengo en modo y forma desde hace tres años, ahora sólo falta que Cinthia (Aparicio) esté integrada en ese pasaporte, que es cuestión notarial”.

“Yo lo que le he dicho a Cinthia es que finalmente me cremen y me entierren en un árbol como lo hacen en algunos países europeos. Los que se vayan acordando de ti con el tiempo que vayan a rezar, hablar y regar a un árbol a que vayan a una lápida; es más bonito darle vida a la vida, a mí me gustaría que eso fuera así”.

También puedes ver:

Isaac Moreno ‘chulea’ la retaguardia de Galilea Montijo en bikini

Kimberly La Más Preciosa corre y truena con su esposo Óscar Barajas por ponerse agresivo con ella

Famoso actor de Televisa combina las telenovelas con su trabajo como constructor

MÁS CONTENIDO COMO ESTE
A mediados de los noventa recibió un golpe de fama y éxito que desorientó su vida
El conductor de Ventaneando y la cantante estuvieron en el hospital casi al mismo tiempo: “Es algo horrible”, opinaron ambos
Soñaron con ser padres y se les cumplió. Hoy la pequeña llena de alegría su hogar en las fiestas decembrinas.
Un video viral muestra el impactante momento en el que un niño se salvó de morir pero perdió a sus padres.