En los pasillos de Televisa vuelve a escucharse el nombre de una telenovela que pesa como sentencia y promesa: Teresa. No hay confirmación oficial, pero los rumores insisten en que la televisora contempla refrescar la historia que en 2010 se convirtió en fenómeno mundial bajo la piel y el temperamento de Angelique Boyer. El año pasado se decía que el productor Juan Osorio estaría al frente del proyecto; sin embargo, optó por encabezar el remake de “Amor en custodia”, dejando en pausa el regreso de la joven que hizo de la ambición un arte.
La sola posibilidad ha encendido la imaginación de una camada de actrices jóvenes que levantan la mano sin titubeos. Entre los nombres que suenan con más fuerza destaca Ana Tena, actriz mexicana que ha construido una trayectoria firme en los melodramas.
El público la recuerda como la joven Aurora en “Mi adorable maldición” y hoy la ve consolidarse en producciones recientes como Hermanas, un amor compartido. Su presencia tiene algo de fragilidad luminosa y, al mismo tiempo, un carácter que asoma cuando sonríe apenas, como si supiera un secreto.
“Creo que mi mayor inspiración siempre ha sido Emma Watson, pero en México se me hace que la reina es Angelique Boyer. Es divina, preciosa, y algún día quiero ser como ella. Por fortuna ya trabajé con ella en El amor invencible; es superdulce, tiene un corazonzote y es un ser humano precioso por dentro y por fuera. Admiro muchísimo su disciplina y su enfoque para llegar a donde ha llegado”, ha dicho Ana, con una mezcla de admiración y hambre profesional.
Esa disciplina podría ser su mejor carta para Teresa. Ana Tena no presume villanías, pero sí una rebeldía que la emparenta con el personaje. “Más que villanas he interpretado a niñas rebeldes y las adoro”, confiesa.
Y agrega: “Yo soy muy crítica conmigo misma, siempre estoy buscando los detalles para mejorar”. Esa autocrítica, esa obsesión por el detalle, es, quizá, el germen para una versión de Teresa contemporánea: una mujer que calcula, observa y aprende. Quien ha sorprendido al proponer abiertamente su nombre es Margarita Magaña, actriz que participó en la versión de 2010 y que conoce de cerca la intensidad de aquella producción. Para Magaña, Ana Tena posee el carácter y la energía necesarios para encarnar a la protagonista en una nueva etapa.
ANGELIQUE BOYER APRUEBA EL REMAKE DE “TERESA”
Pero Ana Tena no es la única que sueña con el protagónico. Isidora Vives, quien conquistó al público siendo apenas una niña en Mi corazón es tuyo, ha crecido frente a las cámaras y hoy se declara lista para asumir mayores retos. Durante la premier de la cinta ¿Quieres ser mi novia?, donde comparte créditos con Juanpa Zurita y Ludwika Paleta, no dudó en expresar a TVyNovelas su entusiasmo ante la posibilidad.
“¡Ay, me encantaría!”, dijo, sincera. Y, aunque reconoce que el personaje es asediado y que el público ya propone múltiples candidatas, no esconde su deseo: “Está complicado, veo que mucha gente quiere hacerlo… pero la verdad es que me encantaría”. Incluso se mostró dispuesta a transformar su imagen: “Yo me pinto el pelo de negro, ustedes llámenme, yo de una, claro. Yo soy fan”.
A la lista se suma un nombre que inevitablemente genera conversación: Danna. Con experiencia en personajes complejos y una sólida carrera internacional, su eventual interés añadiría una dimensión distinta a la competencia. La pregunta no es solo quién puede hacerlo, sino quién se atreve a cargar con la sombra, y el brillo, de Boyer.
Porque si algo ha quedado claro es que la propia Angelique no se opone a una nueva versión; al contrario, considera que la historia puede y debe contarse de nuevo, siempre que sea con una Teresa “actualizada”, acorde a los tiempos y a las discusiones actuales sobre independencia femenina, poder y ambición.
Teresa, un personaje icónico de las telenovelas
El cronista de espectáculos Alfredo Gudinni no escatima elogios al recordar la Teresa de 2010: “Angelique hizo un trabajo espléndido, fue el parteaguas de su carrera, porque además se entregó por completo al personaje, sorprendió, la hizo con mucha alma, tuvo un estilo, no le copió a nadie, estaba en la edad justa para ser Teresa”. Además, reconoce el trabajo del productor José Alberto Castro, aunque confiesa que le hubiese gustado otro desenlace: “La redimieron demasiado; creo que les ha dado miedo hacer el final como es: Teresa debe quedar sola”.