El matrimonio de Patricia Azarcoya y Rob Schneider comenzó en abril de 2011 en Beverly Hills, dentro de la industria del entretenimiento era una de las relaciones más influyentes tanto en el ámbito latino como estadounidense. De esta unión nació una familia bicultural y bilingüe; en el plano profesional el matrimonio ha derivado en colaboraciones creativas exitosas. Patricia y Rob trabajaron en la serie Real Rock.
Todo fue perfecto durante 15 años; sin embargo, inesperadamente y en los primeros días de enero la relación de los Schneider se ha roto, entre rumores de locura, poder y un matrimonio que dejó de ser seguro para el bien de sus hijas. En exclusiva te presentamos los detalles del caso del matrimonio hollywoodense del que no se queda rastro ni en sus redes sociales.
El pasado, 8 de diciembre de 2025, se inició formalmente un proceso de disolución matrimonial en el tribunal de familia del noreste de Arizona, dentro del condado de Maricopa, bajo el número de caso, FC2025-054085, en el que figuran Patricia Schneider como peticionaria y Robert Schneider como demandado.
El asunto involucra a dos menores de sexo femenino y siendo clasificado como un caso para el tribunal de familia, lo que activó de inmediato una serie de medidas legales específicas para proteger a las partes involucradas, especialmente a las menores.
De acuerdo con los documentos públicos del expediente a los que tuvo acceso TVyNovelas, el proceso avanzó con rapidez y de manera ordenada. El mismo día de la presentación de la petición de disolución se generaron la convocatoria oficial, las órdenes judiciales, preliminares y el aviso a acreedores, así como las notificaciones relacionadas con seguro médico y la obligación de asistir a un programa de educación para padres.
Días después, igualmente en diciembre, Robert Schneider aceptó formalmente el servicio legal, dejando constancia de su conocimiento del procedimiento y cubriendo los costos correspondientes del trámite judicial.
Uno de los movimientos más relevantes ocurrió en enero de 2026, cuando ambas partes firmaron una estipulación solicitando que el decreto de consentimiento y los documentos asociados fueran designados como confidenciales, petición que fue respaldada por una orden judicial, emitida el 21 de enero de 2026, conforme a la Regla 13E de las Reglas del Procedimiento de Derecho Familiar de Arizona. Esta medida sugiere que los acuerdos alcanzados contienen información sensible, cuya divulgación pública podría afectar a la familia, especialmente a las menores, marcando así un cierre discreto y cuidadosamente protegido de este proceso legal.