El papá de Abelito se siente “nerviosón” y pide a la gente que recen por él.
Don Abel Sáenz entró este viernes a quirófano para una cirugía que lo puso “agüitado” no sólo por el hecho de enfrentarse a la cirugía, sino porque momentos antes tuvo una experiencia harto extraña.
“Yo siento como que hay aquí una telaraña colgada pero la gente me dice que no, que no hay nada”, dice don Abel en un video publicado por su esposa.
Doña Cristina Romero explicó que la operación a la que se sometió su epsosa es por una carnosidad en los ojos.
“Eso le estaba afectando la vista, pero lo que está raro es lo que veía antes de entrar directamente a cirugía”.
En el video, Abel Sáenz constantemente hace gestos y caras para tratar de mostrar lo que le pasaba
“Sí está cab... porque llegando aquí empecé a ver como si algo estuviera colgando aquí mira”, dice mientras trata de atrapar con las manos eso que en realidad no existe.
El nombre médico del padecimiento de don Abel es pterigión y es, se explica en el sitio oficial de Clínica Baviera, “un crecimiento anormal de tejido con forma triangular que se extiende desde la conjuntiva (membrana transparente que cubre la esclerótica, la parte blanca del ojo) hasta la córnea (superficie anterior y transparente del ojo)”.
Y efectivamente, entre los síntomas del Pterigión está la “sensación de cuerpo extraño, ardor y/o irritación, lagrimeo e incluso puede llegar a impedir la visión, a dificultar el parpadeo o a inducir la aparición de astigmatismo”.
Cuando la gravedad lo amerita, como en el caso del papá de Abelito, el médico recomienda la cirugía para extirparlo.
¿Por qué estaba nervioso don Abel?
Aunque es una cirugía ambulatoria y con anestesia local, Abel Sáenz se mostró preocupado.
“Por si ocupan, ando medio nervioso; me dicen que no tengo nada pero yo siento una talaraña. Por favor pidan por mí, que el papá de Abelito salga con bien”.
De acuerdo con su esposa, esta sensación de “ver telarañas” no la tenía hasta que llegó al hospital y por eso el papá del finalista de La Casa de los Famosos pidió a sus seguidores apoyo emocional.
“Ahí les encargo que pidan por mí, yo ando medio raro; ya estando aquí, miro moros con trinchetes”.
Su hijo, Abelito, no pudo estar con él porque se fue de viaje de trabajo a Brasil, donde tenía que hacer la presentación oficial de la última pareja del reality show "¿Apostrarías por mí?”