Jaime Camil, actor, cantante y rostro querido de la televisión mexicana e internacional, se transforma en la temible señorita Tronchatoro, la directora escolar más temida de “Matilda, el musical”, la historia del autor británico Roald Dahl. Este regreso al teatro, después de años de proyectos en cine, televisión y musicales, lo sitúa nuevamente bajo los reflectores nacionales con una propuesta que mezcla ironía, presencia escénica y una pizca de provocación teatral que desafía expectativas.
Jaime Camil, conocido por papeles entrañables y carismáticos en telenovelas y series como Jane the Virgin, donde su comicidad y profundidad lo consagraron en el gusto del público, ahora asume un rol antagonista en el que la exageración y el gesto se vuelven armas escénicas.
Su Tronchatoro, un personaje tradicionalmente interpretado por hombres en teatro para otorgar monumentalidad y contraste frente a los pequeños protagonistas, promete una mezcla de rigor y humor dramático, un desafío que el propio actor ha abrazado con entusiasmo creativo. Entre una directora despiadada y una niña que rehúsa dejarse doblegar por las sombras, el musical se perfila como una conversación entre generaciones, donde la música, la risa y la empatía se entretejen para recordar que incluso los personajes más temibles pueden ser vencidos por la imaginación.
¡JAIME VUELVE A VESTIRSE DE MUJER!
Por segunda vez, Jaime Camil interpreta a una mujer en su carrera. La primera fue en 2012 cuando protagonizó Por ella soy Eva, al lado de Lucero. Ahora, se convierte en la maestra Tronchatoro, quien hará sufrir a la niña más inteligente del salón, aportando su experiencia internacional, su dominio de la comedia y su presencia escénica a uno de los personajes más emblemáticos del musical contemporáneo. Esto fue lo que en exclusiva nos platicó:
Desde Broadway hasta Matilda, ¿cómo te concibes hoy como actor?
“Pues con mayor experiencia, más tranquilo y feliz en todos y cada uno de los proyectos que afronto, satisfecho por lo que he logrado y por los proyectos que he realizado y siempre feliz y emocionado como niño chiquito cada vez que empiezo un nueva aventura como Matilda.
Tu salto a Estados Unidos te dio reconocimiento internacional y fuiste un orgullo para todos, pero ¿te tocó defender tu identidad mexicana?
“Constantemente estamos tratando de tener una representación correcta y auténtica en el mainstream de USA, es un reto pero sin duda hay mucho camino recorrido ya por mí y por otros compañeros, que esperemos que les haga el camino un poco más fácil a los que vienen detrás. Falta mucho por hacer y hoy por hoy no existen las oportunidades para nuestra gente como las debería de haber, Hollywood es un club de Toby muy cerrado y controlado”.
¿Alguna vez sentiste que tenías que “traducirte” culturalmente para ser aceptado a nivel mundial?
“Jamás. Soy lo que soy le guste a quien le guste y le pese a quien le pese”.
La primera vez que viste la película de Matilda, ¿con quién la viste?, ¿qué pensabas de Tronchatoro, que era una mujer herida o que era una villanaza?
“La película la vi solo. A la obra llevé a mi hija Elena, creo que fue el primer musical que vio mi hija. Todos los personajes tienen un porqué y una preparación de esa detrás muy importante”.
“No quieres que el personaje sea de la nariz para afuera, quieres que el personaje sea de las entrañas hacia afuera y eso se hace con la ayuda de un gran director como Nick Evans que realiza un trabajo de mesa concienzudo, con propósito y con disciplina. Queremos saber todo lo que podamos de Tronchatoro, por qué se comporta como se comporta, qué la hacía feliz o qué la ponía triste de niña, porqué se comporta como se comporta con los niños, etc. Una vez que tienes un perfil del personaje, pues viene lo divertido: cómo habla, cómo canta, cómo se mueve, etc. Es muy bonito preparar un personaje para cualquier proyecto”.
A Tronchatoro, ¿qué le das de Jaime?
“La energía para llevarla al escenario y que el público se vaya feliz y satisfecho de lo que vio en el escenario”.
¿Qué opinaron en casa de que este gran personaje será papá?
“Le dio mucho gusto a Elena que conoce muy bien la historia, ya les tocará venir a CDMX a ver esta puesta en escena y veremos cómo les pareció”.
¿Has pensado en el legado que quieres dejar en la actuación?
“No. Creo que eso se da solo con el tiempo y en la forma en que vayas avanzando en tu carrera”.
¿Qué le dices a esos fans que no te soltaron nunca y que ya tienen su boleto para verte en una faceta más?
“Que los amo. Su apoyo y cariño es una parte importante para que siga haciendo lo que hago con energía, siempre con una sonrisa y siempre agradecido al público que me sigue y me hace el favor de apoyarme”.
El teatro musical en México se prepara para recibir uno de los montajes más esperados de los últimos años: Matilda, el nuevo musical producido por Alejandro Gou. La temporada se presentará durante 12 semanas, de viernes a domingo, a partir del 13 de marzo en el Centro Cultural Teatro 1 de la Ciudad de México, bajo la dirección de Nick Evans, quien previamente dirigió la versión de Jesucristo Súper Estrella. El elenco se complementa con Ricardo Margaleff y Verónica Jaspeado como los excéntricos Sres. Wormwood, padres de Matilda; María Elisa Gallegos y Gloria Aura, quienes alternarán funciones como la dulce y valiente Srita. Miel, aliada incondicional de la protagonista; y Gicela Sehedi como la Sra. Phelps, personaje clave en el descubrimiento del poder transformador de la lectura y la imaginación.