En la premier de El diablo viste a la moda 2, realizada en el Museo Anahuacalli, Aaron Mercury abordó sin rodeos uno de los episodios más comentados de los últimos días: el asalto que sufrió mientras estaba acompañado de su mamá.
Lejos de mostrarse afectado o alarmado, su postura fue clara desde el inicio: está bien, no tiene miedo y, sobre todo, no le preocupa que pueda filtrarse contenido personal.
“Después del asalto estoy bien. Me sorprendió haber mantenido la calma. Luego fue tratar de entender qué había pasado. Prefiero verlo como que se perdieron cosas materiales, pero todo lo demás salió bien. No pasó a mayores y no me siento con miedo”, explicó a TVyNovelas mientras llegaba al exclusivo evento.
Según explicó, los responsables habrían aprovechado que la ventana del vehículo estaba abajo y que se trataba de una camioneta llamativa para seguirlos. Aaron descartó que se tratara de un ataque dirigido por su identidad o por su actividad en redes sociales, y lo atribuyó a una situación circunstancial. Tras el incidente, actuó de inmediato: bloqueó cuentas, contactó a su banco y utilizó las herramientas de seguridad de su teléfono para borrar la información de forma remota. También reiteró que lo más importante es que no hubo daños físicos.
El tema generó conversación en redes sociales no solo por el hecho en sí, sino por las posibles consecuencias digitales. Como ocurre en muchos casos similares, la preocupación se centró en el contenido del teléfono robado. Sin embargo, Aaron descartó que esto represente un problema real en su caso.
“La verdad no tengo contenido así. Quizá uno que otro video más atrevido, pero no es algo que haga normalmente. Nunca he mandado fotos íntimas, entonces no hay mucho que puedan sacar”, afirmó.
Más allá de la reacción inmediata, que incluyó borrar la información de su dispositivo de forma remota, el influencer subraya que su tranquilidad viene desde antes: de la manera en que maneja su vida privada. No generar contenido íntimo, explica, es una decisión que hoy le permite enfrentar la situación sin angustia.
“En cuanto supe que se podía borrar todo a distancia, lo hice. También llamé a mis cuentas y al banco. Algunas cosas tardaron más, pero todo quedó resuelto”, agregó. El caso abrió también un debate entre sus seguidores sobre los límites de la exposición en redes sociales. Algunos cuestionaron si mostrar su estilo de vida pudo haber influido en lo ocurrido. Aaron respondió con una postura firme, defendiendo su forma de comunicarse con su audiencia.
¿Aarón Mercury va a las telenovelas?
Respecto a los rumores que lo vinculan con la próxima telenovela de Rosy Ocampo, fue claro al señalar que no hay nada confirmado, aunque mantiene su preparación actoral.
“No me han buscado, pero sigo tomando clases. Ojalá pronto se dé un proyecto más formal”.
Su presencia en otros espacios también sigue creciendo. Recientemente asistió al Estadio Banorte durante el partido entre México y Portugal, donde vivió un momento inesperado. “Me emocionó mucho verme en pantalla. No lo esperaba y fue algo muy especial”, contó.
En cuanto a su relación con sus excompañeros de La casa de los famosos México, aseguró que no existen conflictos. “No tengo problemas con nadie. Si los veo, los saludo bien. Todo quedó tranquilo”, afirmó. A pesar del impacto mediático del asalto, Aaron Mercury mantiene una postura coherente: no dramatiza, no modifica su estilo de vida y no vive con miedo. En un entorno donde la exposición puede convertirse en vulnerabilidad, él apuesta por lo contrario: seguir mostrándose tal cual es.
El episodio, lejos de cambiar su perspectiva, refuerza una idea que repite a lo largo de la conversación: la libertad personal pesa más que la preocupación constante. Y en su caso, esa libertad también incluye no tener nada que ocultar.