En un país donde el entretenimiento cambia al ritmo de las redes sociales, La Burrita Burrona y Turbulence lograron algo que pocas figuras digitales consiguen: trascender la viralidad y convertirse en fenómenos culturales, visibilizando a la comunidad gay y adaptando el lenguaje a la normalidad social.
Sin embargo, Iván “Momo” Guzmán y Erick Martínez, quienes están dentro de estos personajes, terminaron mal pese al sinfín de presentaciones que hicieron, los cientos de antros que visitaron y los millones de likes que generaron en redes sociales.
En exclusiva te contamos qué pasó en las entrañas de uno de los proyectos más ambiciosos que los coronó como lo mejor de la comunidad gay por varios años. Una persona de su staff nos develó todo.
¿Cómo era el cierre de contratos? ¿iban 50/50 en los proyectos?
No, justo ese fue uno de los problemas desde el día uno, Erick Martínez obviamente cobraba como creador, como talento, como productor y, a veces, hasta con comisión por conseguir el deal, de él es el personaje de La Burrita, pero lo cierto es que el encanto de Momo para interpretarlo hizo que fuera un éxito y que en todo México quisieran ver el show.
¿Cuánto cobraba Momo?
No puedo darte cifras, pero pues sí, muy por debajo, la verdad. Lo que es injusto de alguna manera es que la mayoría del público quería ver a La Burrita y pues Turbulence de cierta manera solo estorbaba; al final, tampoco Momo tuvo la visión de pedirle el nombre, pero sí se daba cuenta que el éxito era La Burrita.
¿Sólo eran problemas de dinero?
No, también hubo líos de tratos, de groserías y perradas que ya se hacían uno y otro y pues de alguna manera los de alrededor ya sabíamos que iba a tronar, ambos son muy tóxicos. Erick fue abusivo también con Momo, porque le caía chamba solo a La Burrita y no permitía que no pusieran a Turbulence, para él hay que respetar el multiverso, entonces no hay manera que sea un solo personaje el que hiciera eventos.
¿Cómo definirías la personalidad de ambos?
Pues Momo es muy talentoso, tiene una chispa brutal, se pone la botarga y se transforma, logra sacarte risas, es una locura, pero también es una diva insufrible, hay que decirlo. Erick es el hombre de negocios, superestructurado, él lleva la parte complicada del negocio que es hacer cuentas, repartir pagos, darle seguimiento por la oficina a todos los proyectos y pues él es dueño de todo y pues así cobra.
¿Momo era sólo un empleado?
Sí, pero no como todos los demás, él sí estaba involucrado en la toma de decisiones creativas, él pesaba y gran parte de las ideas eran de él y Turbulence sí aguanta vara de producir, de pelearse con los de los fierros, con los lugares y ahí sí Momo ni quería saber cómo era eso. Momo de verdad es complicado, hace poco también se peleó con Mamá Melanito pero luego se arreglaron.
¿Fue el único problema?
No, Momo es superexplosivo, así es la gente creativa, también se ha peleado con otros colegas, como la Fiona Buchona y, pues obvio, con Ángel Guerrero, a ver al rato cómo termina Momo con Wendy Guevara, ella lo está apoyando, pero Wendy es muy derecha y directa y Momo es una princesa, dos divas caben difícilmente en el mismo pueblo.