Mató a su esposa, estrella de la televisión, y luego se quitó la vida en presencia de sus tres hijos

El hombre, en un ataque de celos, le arrebató la vida a su esposa, quien era cantante, actriz y conductora de televisión.

Victoria Vera

Redes sociales

¡Un espeluznante crimen! Un multimillonario empresario petrolero asesinó a su esposa, actriz, conductora y cantante, para luego quitarse la vida en presencia de sus tres hijos.

El dantesco hecho mantiene en shock al mundo del espectáculo, pues la actriz Victoria Vera gozaba del cariño del público y el prestigio internacional.

Fue en Tuquía, donde el empresario David Thomas Blyth, asesinó a balazos y posteriormente se suicidó luego de que le encontrara mensajes en el teléfono que desataron los celos en él.

La noticia fue confirmada por la hermana de la víctima, quien lamentó la muerte y pidió respeto para la familia.

“Con profunda tristeza y dolor, tengo que anunciar que mi querida y hermosa hermana, el sol de nuestras vidas que nos trajo tanta alegría, con su risa, su espíritu positivo, su empuje y energía, nos ha dejado para siempre”, expresó.

La pareja tenía diez años de casados y dejaron tres hijos pequeños, quienes, según información de medios locales, estaban presentes en el lugar de los hechos. Se conoció que los niños quedaron bajo resguardo de la familia materna.

Trascendió que la actriz, hace semanas, tuvo que cerrar su su cuenta personal de Instagram. debido a los constantes ataques de celo de su esposo.

Periodista con diez años de experiencia en las fuentes de espectáculo, turismo, estilo de vida e investigación. Apasionado por los conciertos y los viajes. @Ottoalrevesesotto
MÁS CONTENIDO COMO ESTE
La actriz se retiró de la vida pública en 2013 para dedicarse de lleno al cuidado de su hijo.
Un joven viajero festejaba el inicio del año 2026 cuando fue víctima de dos terribles accidentes.
Graba video en el que se escucha también la voz de Alicia
"¿Apostarías por mí?” ya tiene 10 de las 12 parejas que convivirán en una casa para probar si su amor es eterno o sucumbe a la cotidianidad