Lucila Mariscal ‘Lencha’ vende antojitos mexicanos por falta de trabajo en la pantalla

La querida comediante sale adelante vendiendo comida mexicana.

Lucila-Mariscal-Lencha-vende-antojitos-mexicanos-por-falta-de-trabajo-en-la-pantalla.jpg

Lucila Mariscal tiene un negocio de comida mexicana.

Lucila Mariscal, famosa por su personaje de ‘Lencha’ en la televisión y el teatro, abrió una cocina económica.

Lucila Mariscal, de 81 años, no se da por vencida ante las nulas oportunidades laborales en el medio artístico, por lo que abrió su propio restaurante al sur de la CDMX, llamado ‘El rincón de las cazuelas’, y hasta ella misma atiende y es mesera.

“Yo en la cocina, antes, no me gustaba entrar y ahora no salgo de ella. Soy todóloga... vengan aquí, yo los atiendo personalmente y en persona y doña Laura también, porque ella es bien movidita, bien activa, tiene buen sazón, no tan bueno como yo... Desde la mañana tenemos ricos almuerzos, con gorditas de chicharrón, con sopes, con quesadillas... y mucho cariño para todos ustedes”, expresó en entrevista con ‘Sale el sol’ la actriz con su peculiar frase: “papucho”.

Cabe señalar que Lucila Mariscal ha pasado por momentos complicados en su vida: su hijo, Andrei Alexis Hernández Mariscal, quien era subdirector de seguridad en Linares, Nuevo León, desapareció en 2009; fue víctima de violencia física y sufrió una estafa por parte de su exesposo. Además, en 2022 se dio a conocer que su nieto abusaba económicamente de ella y hasta la corrió de su propia casa, y su salud se ha visto afectada por una fuerte caída en su domicilio hace dos años.

MÁS CONTENIDO COMO ESTE
Al actor compartió cuándo fue el momento en el que se replantearon su matrimonio.
Se están soltando datos de la intimidad de ‘La Chica Dorada’ mientras una jueza analiza si Andrea Nicolás vivirá con ella, con su padre o lo mandan a un internado.
La OMS explicó si estamos ante un virus peligroso, esto luego de ocho casos relacionados y tres muertes.
La joven de 19 años interpuso una demanda contra el hijo de Eugenio luego de haber sufrido un supuesto ataque.