Ella es la nueva novia de Eros Ramazzotti, 25 años menor que él

El cantante italiano presume a su novia más joven que él.

Eros-Ramazzotti-Ella-es-la-nueva-novia-del-cantante-25-años-menor-que-él.jpg

Eros Ramazzotti ha encontrado de nuevo el amor.

El cantante italiano, Eros Ramazzotti, está muy enamorado.

Luego de los rumores que comenzaron a surgir tras ser captados paseando juntos en Madrid, Eros Ramazzotti, quien tiene tres hijos de sus relaciones anteriores y pronto cumplirá 60 años, en octubre, grita a los cuatro vientos lo feliz que está con su nueva pareja.

“No escuches las palabras de la gente. El amor es sordo, terco, no tiene edad, hace bien, no se esconde, enseña, crece, a veces es feroz y a veces sobrepasa los límites. También tiene un lado oscuro, uno irracional. Es hermoso, pero a la vez desconocido. Vivamos este amor hasta el final. Todos. Sin miedo. Te quiero”, fueron las palabras que le dedicó el cantautor italiano a su novia de nombre Dalila Gelsomino.

Por su parte, Dalila también expresó en sus redes: “Eres amable, humilde, loco, agradable y con una nobleza que desarma. Tienes los pies en el suelo, aunque podría volar de un planeta a otro contigo, si quisiera. Eres grande, mi amor. Ahora, que venga el huracán”.

Screen Shot 2023-08-22 at 8.03.32 PM.png

¿Quién es Dalila Gelsomino?

Tiene 34 años y es originaria de Milán, Italia.

Se dedica profesionalmente a la hostelería y al sector inmobiliario.

De acuerdo con el medio Europa Press, sus inicios los tuvo en el modelaje y vivió un tiempo en México.

Conoció a Ramazzotti por amigos en común al asistir al cumpleaños del cantante el año pasado en Cancún.

MÁS CONTENIDO COMO ESTE
La actriz y su hijo apoyan al productor Pedro Torres en medio de su delicado diagnóstico de salud
Mariana Ávila publicó un video de 12 minutos par contar lo que ha sucedido desde la muerte de Fede
La actriz vivió un tormentoso romance que marcó su carrera y terminó en una ruptura dramática
Los actores pertenecen al mismo equipo, Las Águilas, pero se pelearon hasta el punto de que ni siquiera se miran a los ojos