¡De tardes negras! Tiziano Ferro se divorcia de su esposo, Víctor Allen

El cantante italiano está pasando por un duro momento en su vida.

De-tardes-negras-Tiziano-Ferro-se-divorcia-de-su-esposo-Víctor-Allen.jpg

Tiziano Ferro anuncia su divorcio.

Tiziano Ferro causó gran polémica en 2006 cuando tachó de “bigotonas” a las mujeres mexicanas, cerrándose así las puertas el mercado musical de nuestro país.

Tiziano Ferro, creador del éxito “Tardes negras”, anunció que ha comenzado con los trámites para divorciarse de su esposo, el exconsultor de Warner Bros., Víctor Allen, a quien conoció hace seis años y se casaron en julio de 2019.

El cantante italiano de 43 años compartió que ha cancelado su gira y aplazado el lanzamiento de su libro porque quiere estar al pendiente de sus dos hijos, Margherita y Andrea.

“En e último año he estado lidiando con la dolorosa separación de mi esposo Víctor, en silencio y aislamiento. Recientemente he iniciado un proceso de divorcio en Los Ángeles. Las circunstancias son tales que no puedo salir de California con mis hijos muy pequeños, ni puedo dejarlos atrás porque están bajo mi cuidado”.

Screen Shot 2023-09-19 at 1.27.44 PM.png

“Decepcionar a mi público me rompe el corazón, pero en este momento debo concentrarme en los intereses de mis bebés... Aquí estoy con mi corazón abierto, tal y como siempre lo he hecho, esperando su comprensión y apoyo mientras navego a través de este momento tan difícil de mi vida”, escribió el cantante.

Las especulaciones de una posible infidelidad en el matrimonio de Tiziano no se han hecho esperar en redes.

Screen Shot 2023-09-19 at 12.48.51 PM.png

MÁS CONTENIDO COMO ESTE
La actriz y su hijo apoyan al productor Pedro Torres en medio de su delicado diagnóstico de salud
Mariana Ávila publicó un video de 12 minutos par contar lo que ha sucedido desde la muerte de Fede
La actriz vivió un tormentoso romance que marcó su carrera y terminó en una ruptura dramática
Los actores pertenecen al mismo equipo, Las Águilas, pero se pelearon hasta el punto de que ni siquiera se miran a los ojos