¡Daniela Castro no asistió al entierro de su tío Benito!

A pesar de que se habían reconciliado, la actriz no se hizo presente en el último adiós del actor.

Daniela Castro y Benito Castro

Daniela Castro y Benito Castro

Instagram

En el Panteón Jardín fueron muy pocos los artistas que se dieron cita para darle el último adiós a Benito Castro, quien pidió a su familia que cuando muriera lo enterraran y no lo cremaran.

Maria Elena Saldaña “La Güereja”, Rafael Inclán, El Mimo, Paul Stanley, Kiko Campos y su sobrina Daniela Castro se hicieron presentes en la funeraria, aunque se ausentaron en el entierro.

Sorprendió la poca presencia de famosos en la sepultura, pues sólo se les vio a algunos como Enrique Gou y José Luis Cordero “Pocholo”.

Y aunque Daniela Castro había dicho el día anterior que estaba devastada ante el fallecimiento de quien fuera primero de su padre, Javier Castro, lo cierto es que ese día tan doloroso para la familia prefirió no acudir.

La actriz de telenovelas como Cadenas de amargura y el artista de programas como La Güereja estuvieron distanciados por más de 10 años; según rumores, ella se molestó en 2009 cuando ni Benito, ni su tío Gualberto se acercaron al funeral de su madre.

Desde ese momento y hasta el 2021, no existía relación entre ambos, pero fueron los estragos de la pandemia los que provocaron la reconciliación en 2021.

“Desgraciadamente tuvo que suceder algo muy triste que fue la muerte de su papá, Javier, para que nos viéramos, nos abrazáramos, lloramos un buen rato juntos y san se acabó”, expresó hace dos años el recordado Papiringo de la televisión mexicana.

MÁS CONTENIDO COMO ESTE
Miss Universo pide a la gente unirse a la celebración para recibir a Fátima
La pareja, que tiene 19 años de diferencia en edad, se arriesgará a mostrar su relación al público televidente
La actriz y conductora asegura que la maternidad le dio la fortaleza para enfrentar cualquier situación, incluido el juicio en redes sociales sobre su cuerpo.
La actriz hizo una publicación en su cuenta de Instagram sobre el caso en el que el Refugio y la Fundación Antonio Haghenbeck disputan el terreno