El Estadio Azteca se convertirá en el primer estadio con tres Mundiales de Futbol.
Y para ello se lleva a cabo la remodelación más profunda que se haya hecho a lo largo de sus 60 años de historia.
Lo cierto es que la transformación es algo inherente al llamado Coloso de Santa Úrsula: basta recordar que su construcción se dividió en dos partes ya que se inauguró sin techumbre, la cual se construyó dos años después de su inauguración.
El arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, autor del proyecto arquitectónico del estadio, lo pensó así para resolver un problema financiero ya que el techo se construyó con las ganancias que ya generaba el estadio funcionando.
Arquitectónicamente eso significó que el estadio tiene dos estilos: el de concreto y el de metal.
Aquella intervención para colocar la techumbre metálico es, en sentido estricto la primera remodelación del Azteca, hoy estadio Banorte.
¿Cómo está quedando el nuevo estadio Azteca?
Pero sin duda la actual remodelación es tan profunda que transformará desde los baños hasta los palcos.
Y sobre éstos últimos ya casi esta listo el primero que servirá como muestra. En vez de los asientos tradicionales proyectados por Pedro Ramírez y que buscaban que los aficionados se integraran a la grada, se colocaron mesas en forma de barra que facilitarán la convivencia de quienes ocuparán los palcos.
Rodrigo Velázquez, fundador de Indeko, la empresa a cargo del diseño de exteriores e interiores de todo el estadio, mostró videos con los avances.
“Ya tenemos las barras para la muestra del palco con estructuras de granito y madera”, dice mientras muetrsa que efectivamente los muros y pisos llevan ambos materiales para dar una mayor sensación de lujo.
También mostró la zona de la cancha que desemboca en la escalinata de los vestidores.
En el estadio Azteca se jugará el partido inaugural de México ante Sudáfrica el 11 de junio.