Ernesto D’Alessio se integró al musical MentiDrags como Emmanuel y lo acompañamos en su caracterización, donde nos contó también sobre el reto de representar a su madre en una de las escenas más especiales de la obra.
“A diferencia de Mentiras, los maquillajes son sumamente cargados, incluso el de Emmanuel. Para el momento en que salgo como mi mamá, que es muy bonito, ya dejan una base, ya tengo el peinado debajo de la malla, de lado como siempre lo usó mi mamá, prácticamente toda la década de los 90, los ojos ya traen algo de maquillaje intenso para que al final pongamos pestañas, un labial y brillo, ese es un cambio muy rápido que no sé si se logre ver, pero es un cambio en el que estamos más de cinco personas”.
El resultado es impresionante y Ernesto D’Alessio lo sabe.
“Me parezco muchísimo a ella; de hecho, mi madre me habló para desearme suerte, ha podido ver los distintos videos que han circulado y me dice: ‘Es verdaderamente sorprendente, no sé cómo explicártelo, prácticamente es como si yo me estuviera viendo’, además mi voz es muy parecida a la de ella, mi color de voz a la hora de cantar, pero también yo cuando salgo a hacer esa escena, canto como ella, hago una colocación similar, intento emular totalmente a mi mamá en sus movimientos, su voz, en cómo se planta en el escenario y es un momento muy bonito, eso fue una idea de López Velarde, porque al final Emmanuel sí canta Leona dormida, pero sale con otro vestuario, fue José quien dijo que cuando yo esté representando a Emmanuel, me pongan un vestido y maquillaje lo más parecido a mi madre, tuvimos muchas pruebas y revisando algunas fotografías de cuando ella se peinaba y maquillaba así, la gente la está viendo a ella, pero con mucha masa muscular”.
Para su estreno, Ernesto contó con una presencia muy especial, su hermano Jorge. “Jorge, mi hermano, es la persona por la que yo empecé a hacer musicales, él nunca había participado en una develación de placa o apadrinar y hoy le pedí que lo hiciera”.
“Es la única persona de mi familia que nunca se ha perdido ni un estreno, ni los previos, esos en donde tenemos las primeras funciones, y Jorge desde Los miserables, del 2002, está sentado en primera fila, apoyándome y aplaudiéndome, él es la razón por la que yo comencé y sigo haciendo musicales”.