En el escenario, las verdades suelen doler menos cuando se dicen entre risas. “El amante infiel” es una comedia inteligente que se atreve a poner sobre la mesa uno de los temas más incómodos y universales de las relaciones humanas: la fidelidad, el deseo, el autoengaño y la forma en que el amor puede transformarse cuando se mira de frente.
Protagonizada por seis grandes actores de la escena mexicana: Alexis Ayala, Ingrid Martz, Juan Soler, Arleth Terán, Mauricio Islas y Claudia Lizaldi, la obra arrancó gira este mes de febrero, recorriendo diversas ciudades de la República Mexicana, con la promesa de llevar carcajadas, reflexión y una incómoda identificación al público que se atreva a mirarse en el espejo de sus personajes.
La historia gira en torno a Marcel, una escritora famosa que vive atrapada entre la sospecha y el amor por su esposo Guillermo, un productor exitoso con fama de mujeriego, aunque nunca descubierto. Decidida a terminar su nueva obra, Marcel se retira a una casa de descanso, pero Guillermo —con doble intención— invita a una pareja amiga: Alejandra y Maximiliano, un matrimonio aparentemente sólido, aunque lleno de secretos. Alejandra, en realidad, es la amante de Guillermo.
A partir de ahí, la trama se convierte en una deliciosa farsa donde las apariencias se rompen, los celos se disfrazan de estrategias y las mentiras se multiplican. Maximiliano idea un plan para “curar” a Marcel de sus celos, representando un falso adulterio. Pero Marcel no se queda atrás y decide devolver el golpe, fingiendo una apasionada relación con él. El resultado es una cadena de verdades y engaños que terminan por revelar el verdadero adulterio, provocando la ruptura de ambas parejas. Lo inesperado ocurre cuando, en medio del caos, Marcel termina reencontrándose con su primer gran amor: Maximiliano.
De esa noche nace la obra que ella escribe: Crónica de una infidelidad anunciada, una comedia dentro de la comedia, que resume la ironía del amor moderno. Con una narrativa ágil, diálogos filosos y situaciones tan absurdas como reconocibles, El amante infiel no busca dictar sentencia, sino provocar conversación. Porque al final, como lo demuestra esta puesta en escena, todos, sin excepción, hemos amado, dudado, traicionado o sido traicionados alguna vez.
Alexis Ayala: “Llevo 30 años sin jugarle chueco a nadie”
Hablar de Alexis Ayala es hablar de constancia, de una carrera construida a lo largo de más de tres décadas en televisión, teatro y cine, pero también de un hombre que ha decidido mirar su vida personal con la misma honestidad con la que se planta sobre el escenario.
En El amante infiel, Alexis no solo actúa, dirige la puesta en escena y se involucra emocionalmente con un texto que, asegura, confronta desde el primer ensayo. Para él, esta historia no es solo una comedia de enredos, sino una reflexión profunda sobre las traiciones más dolorosas: las que vienen de quienes más cerca están.
Alexis lo dice sin rodeos: “Esta historia nos hace reflexionar porque al final, la gente más cercana es la que te entierra el puñal por la espalda”. Y aclara que el objetivo no es enfrentar géneros, sino conciencias: “Creo que no se trata de generar una guerra de sexos, pero sí tal vez de generar una conciencia porque la fidelidad tiene que ver con la lealtad hacia ti mismo”.
Desde su mirada, el público conecta con la obra porque habla de lo cotidiano, de lo que todos viven en algún momento. “Está padre porque tocamos temas con los que nos reímos porque nos identificamos de muchas maneras”, explica, convencido de que las relaciones no entienden de etiquetas.
“Las parejas son universales, todos tenemos los mismos problemas, no importan los géneros”.
Alexis Ayala no teoriza, habla desde su experiencia personal, recuerda que fue a partir de un proceso interno, terapéutico y consciente, que tomó una decisión que ha marcado su vida. “Yo desde muy joven, quizás 32 años, 33, en una terapia y en otras cosas, tomé la decisión de nunca ser desleal a mí, y te lo digo con toda honestidad, yo no le he jugado chueco a nadie que ha estado conmigo desde esa edad”.
Para Alexis, la fidelidad no es una imposición externa, sino una elección íntima. “La lealtad debe ser hacia mí mismo, y si ya no quiero estar con esa persona se lo digo de una vez antes de andar en una doble vida”.
Y lanza una pregunta que resume su filosofía: “Si tener una sola vida es muy complicado, ¿pues para qué te metes en rollos de dos?”.
Esa coherencia le da paz. “Yo realmente no sé si estos 30 años me han hecho una mejor persona, pero yo conmigo estoy muy tranquilo”, confiesa, dejando claro que para él no hay mayor castigo que la culpa. En pareja, asegura, el equilibrio se construye desde el respeto. “Nosotros (Cinthia Aparicio, su esposa) tenemos libertad y respeto, no libertinaje”, dice, convencido de que el amor no debe vivirse como una batalla.
“Tu pareja debe ser tu lugar seguro, no tu zona de guerra”. En El amante infiel, Alexis Ayala no solo dirige una comedia, dirige una conversación necesaria.