El actor Aldo Guerra, hijo del recordado primer actor Rogelio Guerra, compartió con TVyNovelas cómo vivió su proceso de salir del clóset y el inesperado respaldo de su familia, especialmente de su padre, quien falleció en 2018. El joven habló sin filtros sobre su orientación sexual, los miedos profesionales y la normalización de la diversidad en su entorno desde la infancia.
Aldo Guerra atraviesa un momento dulce en su carrera. Tras concluir en agosto la temporada de Asesinato para dos y participar en montajes como Ángeles en América y Eurídice, el actor define este 2026 como “un año tremendamente teatral”.
Sin embargo, en medio de los aplausos, también ha encontrado espacio para reflexionar sobre su identidad y los pasos que dio hace más de una década.
A sus 15 años, Aldo decidió compartir su orientación sexual con sus padres. Aunque el miedo lo acompañó, la reacción de su papá, el icónico actor de telenovelas, lo marcó para siempre:
“Mi papá lo único que me dijo fue: ‘Estoy muy orgulloso de que tan chiquito sepas lo que quieres’. Eso me dijo a sus setenta y tantos años. Fue el que más me apoyó: ‘Ya me lo sospechaba. Todo está bien’”, recordó.
Criado en una familia de actores, Guerra creció en un ambiente donde la comunidad LGBT era parte de la vida cotidiana: “Íbamos a casas de parejas gays y era muy normalizado. Realmente nunca tuve miedo. Por eso, a los 15, cuando empecé a notar cosas, no tuve miedo de enfrentarlo y abrirme con mi familia”, explicó.
Aunque el apoyo familiar fue total, el actor admitió que sí tuvo dudas respecto a su carrera: “Creía que se me iban a cerrar puertas, que (mi orientación) iba a ser un gran pero en mi vida. Pero una vez que tomé la decisión de no vivir con miedo y mostrarme tal cual soy, se me abrieron más puertas”.
Hoy, con proyectos diversos y sin encasillamientos, asegura que su visibilidad ha impulsado su crecimiento profesional.
Sobre su participación en la obra Siete veces adiós, él y él, Aldo confesó que, aunque su personaje representa a alguien aún “closetero”, se identificó con él en el dolor de perder a un ser amado y con la incompatibilidad en relaciones largas: “Ser parte de esa obra es un regalo para todos los actores que hemos tenido oportunidad de hacerla, y más desde el lugar de la trinchera de la versión LGBT. Me identifiqué mucho con la historia, con el dolor de perder a esa persona que amas, con darte cuenta que ya no eres compatible con alguien que has amado por tanto tiempo”, concluyó.