Miren todo lo que pasó.
La boda de Ludwika Paleta y Emiliano Salinas fue tan lujosa, espectacular y emotiva como se esperaba.
En compañía de familiares y amigos, que sumaron 700 personas, sellaron su amor en la Hacienda Tekik de Regil en el municipio de Timucuy en Yucatán.
Después de la ceremonia se disfrutó de fuegos artificiales con una canción de Coldplay como fondo musical. La feliz pareja, que ya contaba con tres años de noviazgo, abrió la pista de baile con el tema All I want is you de la banda U2.
EL MENÚ
La cena estuvo a cargo de la empresa Les Croissants y el menú fue Mexicano, incluyendo pescado a la talla, chilito ancho relleno de frijol, croquetas de plátano macho, tarta de chocolate de molienda con helado de menta, y timbal de coco y mango.
Se sirvió vino blanco y tinto del Valle de Guadalupe, Baja California, y vodka polaco. Después de la cena, una dulcería local montó una original mesa de postres y dulces mexicanos, que incluía barras de amaranto, nueces, almendras y arándanos.
LA DECORACIÓN
La decoración del jardín fue sobria y sencilla, con plantas y flores típicas del sureste, proporcionadas por florerías locales. La coordinación y decoración de la boda fue responsabilidad de Paola Perdomo, amiga de Ludwika y Emiliano.
Un fuerte dispositivo de seguridad vigiló el recinto así como las calles aledañas. Se sabe que otra pareja se casaría cerca de donde se llevó a cabo la unión de Ludwika, pero como ocuparon de estacionamiento el predio destinado para el otro evento, tuvieron que reubicar su boda en una Telesecundaria.