Deleitó al público con lo mejor de su repertorio, pero no pudo contener la emoción
“Me despido con dignidad antes de que el público me despida”, reiteró Vicente Fernández en su primera presentación en el Fórum del Mundo Imperial celebrado en Acapulco, puerto al que dijo adiós como parte de su gira de despedida., mientras surgían los aplausos y las porras.
Como siempre, lanzó su desafío: “Mientras el público no deje de aplaudir no dejaré de cantar”, el público le respondió con aplausos y el “Charro de Huentitlán” se brindó como el grande que es, dedicándole sus canciones a hombres y mujeres que marcaron su vida, sin olvidarse, como es obvio, de su esposa, doña Cuquita, a quien le cantó ‘El hombre que más te amó’.
Vestido con su clásico atuendo de charro, esta vez gris claro y en la funda una pistola chapada en oro, deleitó al público con clásicas como ‘La Ley del monte’, ‘El rey’, ‘Nos estorbó la ropa’, ‘Ella’, ‘Acá entre nos’ y ‘Lástima que seas ajena’.
Entre los asistentes se hallaba Jaime Camil, a quien Vicente le agradeció el gesto y le aceptó una copa; en tanto, en las pantallas pasaban una semblanza con imágenes de su familia y, dijo: “Hay dos tipos de gentes; los pobres muy ricos y los ricos muy pobres”.
Llegó el final, y con él ‘Las Golondrinas’, aquí ya no pudo y la voz se le quebró, hasta que quedar sin palabra, tuvo que llegar uno de sus músicos en su auxilio y decir: “Se despide un gran cantante, una disculpa porque le había ganado la emoción”.
De muchos lugares debe guardar Vicente Fernández especial recuerdo, ¿en cuántos ese recuerdo será más fuerte que lo lleve a que le gane la emoción? Y la gira de despedida apenas comienza...