La polémica por las publicaciones que relacionan a Sylvia Pasquel con la trágica muerte de su hermana Viridiana Alatriste comienza a trasladarse a los tribunales. La actriz emprendió acciones legales contra una revista por un reportaje que, desde su perspectiva, afecta su imagen, reputación y vida privada.
Sin embargo, el procedimiento enfrenta un primer obstáculo: según su abogado, Gustavo Herrera, no han conseguido entregar la documentación judicial porque el personal del domicilio visitado asegura que la publicación ya no se encuentra ahí.
“Se están negando a recibir la demanda. El personal de recepción le dice al actuario que ya no están ahí desde hace seis meses”, asegura el litigante, quien considera que esa explicación contradice la información que aparece en el directorio de la propia revista.
Por ello, cuestiona que durante la diligencia se haya informado que la empresa dejó de operar en ese lugar hace medio año.
SOLICITAN EMPLAZAMIENTO POR ADHESIÓN
“¿Cómo es posible que digan que llevan seis meses fuera de ese lugar?”, cuestiona el abogado, quien considera que podría tratarse de una estrategia para evitar el emplazamiento, es decir, la notificación formal de la demanda a la parte señalada.
El representante legal de Pasquel explica que buscará que el procedimiento avance por las vías que contempla la ley. Para ello, adelantó que presentará un escrito ante la jueza con la intención de que se autorice su acompañamiento al actuario y se determine cómo proceder ante la negativa de recibir los documentos.
“La ley contempla alternativas cuando alguien se niega a recibir una notificación”, explica Herrera, al referirse a la posibilidad de solicitar que el emplazamiento se realice por adhesión (acto procesal mediante el cual el actuario fija la cédula de notificación en un lugar visible de la puerta o entrada del domicilio, cuando nadie atiende el llamado tras una visita previa), siempre conforme a lo que autorice la autoridad judicial.
El abogado también afirma que enviará la razón actuarial, documento en el que se hace constar lo ocurrido durante la diligencia, así como el escrito que pretende presentar. Estos elementos serán importantes para conocer con precisión qué ocurrió y qué medidas solicitó formalmente ante el juzgado.
EL REPORTAJE QUE DESATÓ LA CONTROVERSIA
La demanda tiene como antecedente una publicación del 28 de julio de 2026, en la que la revista retomó versiones sobre un supuesto triángulo amoroso entre Sylvia Pasquel, Viridiana Alatriste y el actor Jaime Garza. El artículo planteó que Viridiana habría descubierto una relación entre su hermana y su entonces pareja antes del accidente automovilístico en el que perdió la vida, el 25 de octubre de 1982.
Se trata de afirmaciones atribuidas a una fuente de la publicación, no de hechos judicialmente establecidos sobre las circunstancias del fallecimiento. La controversia, ahora, también gira en torno a las consecuencias que ese contenido podría tener para los derechos de la actriz.
“Se busca una reparación económica por el uso ilegal de su imagen con fines de lucro”, afirma Herrera, quien sostiene que la publicación afecta la vida privada, el decoro y la reputación de su representada.
El litigante argumenta que ser una figura pública no significa renunciar a la intimidad. “Una persona puede ser una figura pública, pero eso no significa que se pueda invadir su intimidad sin límites”, expresa.
Para Herrera, la libertad de expresión debe ejercerse respetando los derechos de terceros. Por eso, considera que el caso merece analizarse desde la perspectiva de la protección constitucional de la vida privada y del derecho a la propia imagen.
Por ahora, el abogado asegura que buscará destrabar la notificación para que el procedimiento pueda avanzar. La negativa que denuncia, sin embargo, todavía deberá contrastarse con las constancias judiciales y la postura de la empresa señalada.
Sylvia Pasquel inicia así una batalla legal cuyo desenlace dependerá de lo que se acredite ante las autoridades. Mientras tanto, la pregunta es si logrará que la demanda sea notificada y que un juez examine sus reclamaciones.