El divorcio fue un golpe importante para Marichelo, pero hoy asegura que no quiere quedarse atrapada en ese dolor. Después de terminar su matrimonio con Jorge D’Alessio, la actriz ha decidido mirar hacia adelante, recuperar su vida y mostrar una versión de sí misma que, reconoce, el público aún desconoce.
Durante meses, su separación estuvo en el centro de la conversación pública. Marichelo y Jorge D’Alessio pusieron fin a un matrimonio de aproximadamente 15 años, del cual tienen tres hijos. La ruptura se hizo pública en abril de 2026, después de varias semanas de especulaciones. Con el paso del tiempo, ambos han hablado sobre el proceso y han dejado claro que, aunque su relación como pareja terminó, continuarán vinculados como padres. Aunque Marichelo ha pasado por momentos difíciles, ahora habla desde una posición mucho más firme. No niega lo que vivió ni pretende borrar ese capítulo; simplemente considera que ya llegó el momento de dejarlo atrás.
“Decidí cerrar el capítulo y seguir mi vida, y eso estoy haciendo: seguir mi vida. Y te voy a decir que mi vida no acaba en un divorcio; tengo muchísimo más que dar y estoy lista para recibir todo lo que viene”, asegura a TVyNovelas.
Después de una relación de tantos años, volver a encontrarse consigo misma no ha sido un proceso menor. Sin embargo, Marichelo asegura que hoy se siente bien con la mujer que es y, sobre todo, con las decisiones que ha tomado.
“Yo estoy feliz conmigo; me amo profundamente, me valoro muchísimo, de verdad. Y a lo mejor está mal que lo diga, pero a mí no me parece que esté mal cuando hablas de ti mismo. Me admiro mucho, la mujer que soy; si hay que empezar por eso, hay que hacerlo por admirarse a uno mismo, definitivamente”.
Lejos de mostrarse arrepentida, Marichelo sostiene que está orgullosa del camino que tomó. “Estoy feliz, amo las decisiones que he tomado, me siento muy orgullosa de ellas”.
La actriz también reconoce que durante este proceso tuvo que protegerse y proteger a sus hijos. Por eso se reservó muchas cosas y prefirió guardar silencio hasta encontrar el momento adecuado para hablar desde su propia experiencia.
Ese momento llegó con Tenemos que hablar, el nuevo podcast que conduce junto a Rafa, su amigo, hermano de vida y compañero de muchas experiencias desde hace más de 35 años. La exposición pública que provocó su separación hizo que durante meses surgieran preguntas, versiones y especulaciones. Ahora, Marichelo considera que esa etapa ya terminó y que no quiere seguir viviendo alrededor de ella.
Incluso, dice, existe la posibilidad de que Jorge D’Alessio participe algún día como invitado en el podcast. “Claro, por supuesto que sí. Sería interesantísimo; no creo que se lo vaya a pasar muy bien porque tenemos que hablar, pero imagínate”. Sin embargo, aclara que no es el objetivo inmediato. “El tour del divorcio ya fue, ya acabó. Ya todo el mundo sabe lo que pasó. Creo que, si en algún momento va de invitado, feliz de la vida; pero en este momento hay que dar enfoque a otras cosas”.
Esas otras cosas tienen que ver con mostrar quién es ella hoy. “Me conocen desde muy chiquita, pero no conocen a la mujer que soy hoy, y esta parte está padre: que la conozcan”.
Marichelo explica que durante mucho tiempo decidió guardar silencio sobre lo que estaba viviendo. “Guardé mi corazón, guardé mi cabeza, el corazón de mis hijos, la cabeza de mis hijos y la de toda mi gente. Y creo que el lugar perfecto para que yo realmente hablara desde mí, desde mi sentimiento, mi manera de pensar y lo que viví, no era otro lugar más que casa, y casa es aquí”.
El primer episodio de Tenemos que hablar se convirtió así en una especie de desahogo. No fue una entrevista preparada para generar titulares, sino una conversación en la que pudo hablar desde sus emociones. “No me cuesta trabajo abrirme porque el señor me conoce demasiado bien y entonces me sacó toda la verdad. Que te digo, hay lágrimas, hay muchas cosas; tienen que verlo”.
Y agrega: “Hablé desde el corazón, hablé desde mi verdad, desde lo vivido y desde mi fuerza al día de hoy”. Tenemos que hablar nace de la relación que Marichelo mantiene con Rafa Mendoza, a quien considera prácticamente un hermano. Ambos quieren aprovechar esa confianza para construir conversaciones sobre relaciones, familia, experiencias personales y procesos que muchas veces no se hablan públicamente. “Estamos contentos, felices, ya se llegó; emocionados, con ganas de que esto ya pasara. Tenemos mucho de qué hablar, con verdad entre los dos”.
La historia que comparten es uno de los elementos que, consideran, hará diferente el proyecto. “Rafa y yo tenemos una amistad; no, no es amistad, es hermandad. Es mi hermano. Hace más de 35 años que me conoce perfecto y yo a él. En este momento se dio, y todo pasa por algo. Los tiempos de Dios son perfectos, y el momento era ahorita”.
Rafa explica que la intención es mantener conversaciones espontáneas, incluso cuando las preguntas sean incómodas. “Creo que lo más importante es que es un podcast con mucha verdad, porque no estamos inventando nada. No es de: ‘ay, te voy a preguntar esto y tú me preguntas eso'; no, todo es orgánico”.
El programa tendrá invitados, especialistas y personas con historias de vida. No buscan convertirlo en un espacio de chismes, sino en un lugar donde los participantes puedan hablar desde su experiencia. “Es un podcast que va a hablar desde la verdad, desde lo interior, desde nuestro nicho, desde nuestro corazón, desde todo lo que nos ha construido y, en ocasiones, destruido”. Uno de los objetivos de Marichelo es que el público deje atrás la imagen que tiene de ella y conozca a la mujer que es actualmente. “Estoy listísima. La mujer que soy hoy la quiero mostrar al mundo, al mundo entero”.