La representación trans y la presencia de mujeres trans en medios convencionales tomó relevancia cultural en México con algunas famosas en el pasado, pero explotó con Wendy Guevara y su triunfo en la primera temporada de La Casa de los Famosos México.
Tres años después, el hecho histórico podría repetirse con una de sus amigas: Karina Torres. Si bien ella no es una de Las Perdidas originales (solo era Paola Suárez con Wendy), sí es parte del clan de amigas que se han hecho virales desde León, Guanajuato.
En 2025 ya se rumoraba que Karina Torres entraría a La Casa. Incluso hubo escándalo porque la anunciaron y, la noche del estreno, apareció como conductora de la gala previa. En aquel momento solo pudimos verla en apariciones especiales durante las pre y post galas junto a Wendy... Pero en 2026 llegó su hora.
Galilea Montijo confirmó a Karina Torres como la segunda habitante de la cuarta temporada.
"¡Por fin se les cumplio! Vamos a pasarla bien, me van a conocer como no me conocen en las redes sociales. Pienso jugar como me recomendó Wendy, ella me dijo sé auténtica, disfruta, y pásatela genial”.
La historia de Karina Torres es ejemplo de resiliencia
Desde los 15 años enfrentó adicciones, psicosis, recuperación, reinvención. Hoy, Karina Torres muestra que transformarse no termina con un cambio de cuerpo, sino con el cuidado de ese cuerpo en su totalidad.
Hace unas semanas se fue a Colombia a realizarse un tratamiento estético para lucir más guapa, aunque por decisiones del pasado, su cuerpo ha sufrido estragos.
Hace aproximadamente 10 años, emprendiendo el cambio corporal que acompaña a una transición de género, Karina Torres se inyectó estas sustancias con la ilusión de moldear su figura. “Me inyecté los biopolímeros, ahora me salió un absceso, es algo delicado que ya estoy tratando con un doctor, voy a Colombia a operarme con unos excelentes especialistas porque quiero vivir, tengo muchas ganas de seguir disfrutando y aprendiendo de la vida”, recalcó en entrevista con TVyNovelas hace unos meses.
La ahora actriz estuvo dispuesta a arriesgarlo todo por sentirse completa: como mujer, como artista, como persona que se mira al espejo y dice “aquí estoy”.