Joana Benedek tuvo una “noche oscura del alma”, de la cual salió con un nuevo proyecto de vida, alejado totalmente de la televisión.
Para 2001, ya era una de las protagonistas de “Amigas y rivales”, y su belleza poco común en la pantalla mexicana era muy apreciada por los televidentes.
No se sabía, sin embargo, que Joana estaba en proceso de una profunda transformación espiritual, de la cual, dos décadas después, da testimonio en su cuenta de Instagram.
Joana Benedek se retiró de las telenovelas en 2011, luego de participar en “Dos hogares”, en la que interpretó el personaje de Yolanda Rivapalacio. El final de este melodrama coincidió con su cumpleaños 40 y, por supuesto, con su decisión de dedicarse a la metafísica.
“Mi carrera como actriz internacional, con sus impactantes cambios de país e incluso de nacionalidad- que representó por muchos años el centro de mi vida, de mi satisfacción y de “mi modo exitoso de ser y estar en el mundo”- se vio desplazada momentáneamente, por otros de mis mayores intereses intelectuales: el estudio de la mente, las emociones y el comportamiento humano”, se lee en una de sus publicaciones de Instagam.
El accidente que le cambió la vida
En 1999, platicó a TVyNovelas el origen de esta transformación de su mente y su alma: un accidente del que salió milagrosamente ilesa.
La exactriz narró que cuando vino a México, en 1997, tuvo un terrible accidente automovilístico del cual salió ilesa pero transformada.
“Un amigo se ofreció a darnos un aventón a mi mamá y a mí de repente un auto nos pegó fuertemente y dimos vueltas hasta estrellarnos no me pasó nada me regresé muy mal moralmente a Venezuela donde por medio de la metafísica mi vida ha cambiado totalmente no acostumbro a ir a discos o bares aunque de vez en cuando como joven de mi edad sí voy pero no me gustan las debidas fuertes prefiero meditar porque mi objetivo es encontrarme a mí misma”.
La nueva vida de Johanna Benedeck
Esta experiencia cercana con la muerte la llevó a entender que la fama era algo superficial y que no era su propósito en la vida. En esa época, y tras un exitoso paso por la televisión venezolana, Benedeck interpretaba a Catalina en la telenovela “Ángela”.
En 2017, Joana se casó con Javier Vargas, “un hombre también interesado en el estudio de la mente y el espíritu”.
La exactriz se alejó completamente de la farándula y la actuación y ahora define su camino así:
“El estudio profundo y el análisis minucioso de cómo funciona el cerebro y las emociones, en conjunto, desde el punto de vista de la neurociencia”.