Alma Cero atraviesa uno de los mejores momentos de su vida personal y profesional. La actriz, quien estuvo casada con Edwin Luna hace varios años, hoy disfruta de un matrimonio pleno junto al doctor Enrique Orozco, a quien describe como “mi media naranja”.
En entrevista exclusiva con TVyNovelas, la intérprete habló sobre esta etapa y confesó sentirse muy contenta, planeando proyectos junto a su esposo. “La verdad es que encontré a la persona que me acompaña en la butaca de al lado y que está dispuesto, con todo su amor y entrega, a vivir la película completa conmigo”, expresó.
Sobre cómo han vivido su relación y a qué se han enfrentado, la actriz destacó la calidad humana de su pareja. “Encontré un ser bien generoso, lindo y muy honesto que me apoya en todo. Son como dos mundos que de pronto coinciden y empiezan a compartir el mismo espacio. Éramos dos mundos y lo transformamos en uno”, señaló.
Al preguntarle si considera que la vida la premió después de lo que le había tocado vivir, Alma Cero fue contundente: “Absolutamente”. Recordó que dio una conferencia magistral para la Universidad Latinoamericana, en la que habló de su vida y prefirió hacerlo desde donde sabe hacerlo: armó la conferencia como una obra de teatro. “Ahí, viendo en retrospectiva, me di cuenta de que, al final, el hecho de que llegara Enrique a mi vida ha sido un premio a muchas cosas, a muchas cosas que tuve que luchar incansablemente, y a muchas injusticias también”, relató.
La actriz no dudó en reconocer que en el pasado no fue buena eligiendo pareja.
“Diosito me premió por aguantadora, porque en su momento no fui buena eligiendo parejas, compañeros, ni nada; fui bastante mala. Incluso, si hubiera sido una maestría, me hubieran dado honores en ese sentido. Pero la verdad es que encontrar a Enrique ha sido un cambio absoluto en mi vida”, afirmó.
Sobre su elección, Alma Cero se mostró entusiasmada por los proyectos que comparte con su esposo. “Ha sido muy bonito. Juntos estamos produciendo una obra de teatro preciosa que se llama Ángeles en América y vienen más sorpresas, otras obras de teatro también. Él ama el teatro y el arte tanto como yo y eso para mí es un regalo inmenso. Además es una persona respetuosa, con compromiso -que eso es todo un tema hoy en día-, y una persona sensible y generosa. Entonces, ¿qué puedo decir? ¡Me saqué la lotería!”, declaró.
Finalmente, la actriz reflexionó sobre el momento en que llegó el amor a su vida. “Eso es lo más bonito: que no vino a salvarme ni a rescatarme de nada. Llegó a mi vida cuando estaba completa. Eso es padre, porque no llega a rescatarme, sino a complementar, a compartir conmigo y lo dije en la conferencia: ‘Mi madre me dio las alas para llegar al teatro, mi hijo me dio la fortaleza para no bajarme de él y mi esposo me hizo entender que esas alas pueden ser mucho más grandes, y no solamente para sobrevolar sobre el teatro, sino para buscar otros sueños, crecer más y para seguirme desarrollando como ser humano’”, concluyó.