Se llama Barbie y asegura que es feliz siendo una chica sensual.
Cientos de hombres suspiran por ella todas las noches de sábado, al transmitirse el programa Estrella2, pero pocos saben que Barbie era hombre.
La modelo y estilista tapatía Itzel Vázquez, nació siendo un varón, pero gracias a una serie de operaciones, que en total suman una inversión de 300 mil pesos, tuvo la fortuna de ser mujer.
-Barbie, ¿eres más hombre o mujer?
“Soy cien por ciento mujer desde hace cinco años, cuando me sometí a la operación jarocha (como vulgarmente llaman a la amputación del pene y la formación de una vagina para hacer efectivo el cambio de sexo). Durante este tiempo he invertido mis ahorros para verme más femenina y lo he logrado. Todo se puede obtener, si eres perseverante”.
-¿A qué edad te diste cuenta de que querías ser mujer?
“Desde que tengo uso de razón. A los cinco años de edad supe que me gustaban los niños y, conforme crecí, se me agudizó ese deseo. Me encantaba entrar al baño de los hombres para verlos, eso me llenaba de placer”.
-¿Y por qué Barbie?
“Conocí a unos chavos que me dijeron que parecía una de esas muñecas, porque me han dejado el cuerpo que deseaba: cintura de 63 centímetros, cadera de 90, busto de 90, talla 36 C, y un rostro angelical. Mi acta dice que soy Barbie, así me llamo y así todo mundo me conoce. Y lo mejor es que me veo femenina y sexy”.
-¿Has tenido desajustes emocionales o físicos por practicarte la jarocha?
“De ningún tipo. Cuando tomé la decisión me enviaron al psicólogo, me hicieron varios tests, estudios... Finalmente me dieron de alta. Soy feliz con mi vagina, porque el pene me estorbaba. Cuando cambié de sexo, me sentí liberada. La desestabilidad emocional ocurre cuando no estás seguro, pero en mi caso siempre lo anhelé”.
-¿Quiénes te siguen más: los hombres o las mujeres?
"¡De todo! Me siguen lesbianas, pero me gustan los hombres, son los que más me buscan”.
-¿Cuánto te ha costado convertirte en mujer?
“En la operación del miembro gasté 180 mil pesos, más o menos; en el busto 38 mil, en la nariz 25 mil y en las extensiones 15 mil. Con las carrerasde modelo y estilista logré mi transformación, con eso y mi tienda de ropa en Guadalajara me sostengo. Siento que no ha sido tan caro mi deseo de ser mujer”.