El creador de contenido dejó por unos días la rutina para lanzarse a una aventura por La Saladita, Majahua y Troncones, donde hubo surf, paseos a caballo, gastronomía y atardeceres inolvidables.
Estamos acostumbrados a ver a Rubén Tuesta frente a la cámara haciendo reír a sus seguidores, pero esta vez cambió el contenido y la rutina por unos días entre olas, arena y aventura. El creador de contenido viajó a Guerrero para descubrir algunos de los rincones más espectaculares de La Unión, muy cerca de Ixtapa Zihuatanejo.
La aventura comenzó en Playa La Saladita, uno de los spots de surf más conocidos de la región y un destino que atrae a viajeros que buscan olas, naturaleza y una atmósfera mucho más relajada. Rubén dejó tierra firme para subirse a una tabla y enfrentarse a las olas del Pacífico.
La Saladita es especialmente conocida dentro de la comunidad del surf por su larga ola izquierda y por ser un destino frecuentado por amantes del longboard, convirtiéndose en uno de los grandes atractivos de esta zona de Guerrero. Después de la acción llegó el momento de recuperar energía y descubrir otro de los grandes protagonistas del viaje: la gastronomía local. Pescados y mariscos frescos acompañaron una jornada en la que quedó claro que aquí el plan consiste en disfrutar sin prisas.
La siguiente parada llevó a Rubén hasta Playa Majahua, donde cambió la tabla de surf por una experiencia completamente diferente, con el océano como escenario, Rubén disfrutó de un paseo a caballo por la playa, rodeado de naturaleza y algunos de los paisajes más impresionantes del recorrido.
Entre fotografías, bromas y momentos con sus compañeros de viaje, Majahua mostró el lado más tranquilo de esta aventura. Aquí no hacen falta demasiados planes: caminar junto al mar, disfrutar del paisaje y sentarse a compartir una buena comida pueden convertirse en el mejor itinerario.
En Troncones, Rubén encontró el escenario perfecto para simplemente disfrutar del presente. Esta comunidad costera de La Unión se caracteriza por su ambiente relajado, su conexión con la naturaleza y sus extensas playas frente al Pacífico. Frente al mar, Rubén contempló un espectacular atardecer que transformó el cielo en tonos naranjas, rosas y violetas. Uno de esos momentos en los que incluso un creador acostumbrado a verlo todo a través de una pantalla puede olvidarse por un instante del celular y disfrutar del paisaje.
Después de recorrer algunos de los lugares más espectaculares de La Unión, Rubén y sus compañeros cerraron la experiencia con una visita a Cantina Bandidos, en el Paseo del Pescador de Zihuatanejo. Entre comida, música y conversaciones frente al ambiente nocturno del puerto, el grupo recordó los mejores momentos de una aventura que combinó adrenalina, naturaleza, amistad y sabores locales.
Este viaje permitió conocer a Rubén desde un lado diferente, lejos del contenido que lo ha convertido en una figura reconocida en redes sociales, el creador se mostró dispuesto a salir de su zona de confort, probar nuevas experiencias y disfrutar de las cosas más simples.
Surfear en La Saladita, recorrer Majahua a caballo, contemplar el atardecer en Troncones y terminar alrededor de una mesa con amigos demostraron que, algunas veces, el mejor contenido aparece cuando dejas de pensar en crearlo y simplemente comienzas a vivirlo.