Fui noticia porque me hice famosa, me puse súper gorda y no se las di a nadie.
Ave de tempestades, Martha Figueroa da nuevamente de qué hablar. Ahora con su libro Calladita me veo más bonita, en el que, además de narrar con su muy peculiar estilo historias y anécdotas compartidas con figuras de la farándula, la política y la iglesia, confiesa sin tapujos haberle dado vuelo a la hilacha luego de forjar fama como periodista de espectáculos en televisión.
?En ese tiempo se creía que si no dabas el tipo y las nal..., no podías figurar entre los grandes. Por eso fui noticia. Porque me hice famosa, me puse súper gorda y no se las di a nadie (bueno, ya después, pero fue por puritito gusto)?, cita en la página 134. La conductora de CadenaTres abundó en entrevista acerca de éste y otros temas abordados en el volumen, entre ellos su constante lucha por el sobrepeso y uno que otro romance.
¿Qué te llevó a escribirlo?
Una cuestión circunstancial. Se acabó mi columna ?De vuelta al ruedo?, que publicaba los miércoles en un diario, y me sentí como huérfana. También me llegaron mensajes de lectores diciendo que extrañaban ese espacio que les hacía reír. Yo también tenía ganas de divertirme y gozar estar en el espectáculo, y decidí escribirlo con la intención de que el lector se divierta y la pase bien. Encontrará de todo, menos amargue (sic). Fue entonces una especie de catarsis.
¿Exorcizaste demonios?
Fíjate que sí. Eligiendo temas, recordé que hay varios por los que siempre me preguntan, y dije: ?Por qué no aprovechamos, respondemos un par de ellos y así exorcizamos esos demonios como, por ejemplo, el sobrepeso que me ha acompañado por años, y así demuestro que también puedo reírme de mí misma.
¿Te sigue quitando el sueño la obesidad?
No, aunque en su momento sí fue un problema, porque me molestaron en el medio. Y yo, que soy bastante contreras, decía: ?Mientras más me digan, menos les hago caso?. Y, bueno, como buena gorda sigo sufriendo; a veces bajo de peso, a veces subo... Así he estado toda la vida, y creo que así será por siempre. Ahora no me cuido nada; la verdad, soy una descarada.

¿Callaste algo por miedo o conveniencia? No incluiste, por ejemplo, el caso del descontón que en 2006 te dio Celia Lora...
No, no me callé nada. En el caso de ese incidente no me dejó huella; es más, a veces ni siquiera me acuerdo de él, ¡y mira que sí me dio un buen descontón la niña Lora! La verdad, no valía la pena darle más espacio.
Incluiste el capítulo titulado ?Un odio sincero?, dedicado a Pati Chapoy, ¿qué te hizo?
Cuando odias a alguien es porque ha traído cosas malas a tu vida. En el caso de ella, la que quise muchísimo; tal vez por eso me hicieron daño los problemas que tuvimos y lo mal que se portó al final de nuestra relación. Si hubiéramos estado casadas, ella habría sido como el típico marido que te deja en la calle, te quita el coche, los hijos, la casa... Me hizo mucho daño. Yo estaba en medio de un juicio difícil en el que no tenía nada que ver, me dejaron atorada y estuve vetada muchos años en TV Azteca. Dondequiera que iba, metía su cuchara para bloquearme.
¿Sigues en contacto con ella?
No, porque la odio. Éramos buenas amigas, y la peor parte de muchas situaciones me las llevé yo y me dejaron muchísimos años sin trabajo, lidiando sola con mi hijo. Fue una situación muy dura porque muchos se reían: ?¡Ay, la vetada! La corrieron de Ventaneando?, y eso no es divertido. Y, bueno, apechugué y me tuve que llevar mi letrerito de ?Conflictiva? en la frente.
Hablas de un supuesto romance con Miguel Ángel Mancera. ¿Tuviste realmente tus queveres con él?
Todo lo que cuento sucedió y lo digo tal cual. No es que haya tenido un romance. Simplemente a un amigo mío (Paco Zea) se le ocurrió agendarme una cita con él, y yo dije: ?¡Está padrísimo!?. ¡Imagínate, yo casada con el Jefe de Gobierno del Distrito Federal! Empecé a darle vueltas cuando era Procurador, pero yo por loca. Desde luego, él andaba en otros asuntos, pero me parece que son cosas que puedes contar, porque no todo el mundo tiene acceso a ciertos personajes y uno sí. Entonces dije: ?¡A contarlo! No tiene nada de malo?.
¿Lo que quedó en el tintero daría para escribir otro libro?
Me gustaría escribir una novela tan apegada a la realidad, que los lectores descubrirían al instante de qué personajes se trata. Claro, a mí me encanta decir nombres y apellidos, y no me apena decir las cosas que hago.

Como haberle dado vuelo a la hilacha, según presumes en la página 132 de tu libro...
La verdad, sí. Estoy a punto de cumplir 50 años y siento que he tenido una vida interesante. No la he desperdiciado para nada.
¿Muchos hombres en ella?
No tantos, pero sí algunos famosos. He vivido como he querido, la verdad, y he sido afortunada con todos.
¿Escribirías un libro con esas experiencias con todo y nombres, como te gusta?
Lo voy a pensar, porque luego hacen unos dramones por tonterías. Además, el día que ventile cosas gordas los famosos se nos mueren o me matan, y qué necesidad tengo. Me encantaría, sobre todo, contar la vida de tantas mujeres, de lo que ellas me han platicado y de lo que he visto. Si yo escribiera un libro sobre eso también estaría muy chistoso, porque ha habido historias de todo tipo.
¿Has sido buena confidente de los famosos?
Sí, pero luego no está bonito, por eso evito tener amigos del medio porque, si se filtra lo que te confían, de inmediato te señalan. Además, no soporto que me digan: ?No vayas a decir nada, ¿eh??. Me puedes mentar la madre, pero decirme eso, ¡uy! ¡Haz de cuenta que me aprietas un botón y me pongo histérica. Esas amistades no son de verdad, sólo se basan en la conveniencia.
Entérate de más información en TVyNovelas Twitter, Facebook y Google.