Sus restos ya descansan en el panteón local de Juliantla, el pueblo que lo vio nacer.

A las 6:30 de la tarde de este 17 de julio fue sepultado y antes de bajar el féretro, la familia rezó un Padre Nuestro y gritaron al unísono: ¡Te amamos!

La familia se quebró nuevamente al momento de darle el último adiós a Joan.

Su viuda Alina Espino (de blusa blanca y falda negra) en compañía de su hija menor caminaron detrás de la carroza fúnebre.

José Manuel se hizo cargo de todos los trámites para el entierro de su papá.

Marco Antonio Solís “El Buki” llegó a Juliantla para despedir a su gran amigo.


Su esposa, Cristian Salas, lo acompañó al sepelio.


Le dio el pésame a Juan Marcos, hermano de Joan Sebastian.

Juliancito se veía aún consternado y dijo a los medios: “Yo tengo la encomienda que me dejó mi papá, de unir a la familia, de no dejar que se rompa, voy a procurar a mis hermanitas, mientras yo viva, nada les va a faltar”.


Maribel Guardia también estuvo presente para darle el último adiós al padre de su hijo.


El pueblo de Juliantla siguió la carroza fúnebre en todo su recorrido por Juliantla hasta el panteón local.

José Manuel Figueroa estuvo muy cercano a la gente y recibió el cariño de todos.


La gente soltó los globos azules y blancos que llevaban para así despedir al Poeta del Pueblo.


Desde la mañana del viernes 17 de julio, la gente de Juliantla se preparaba para recibir el féretro de Joan Sebastian.

En las casas había letreros de despedida para El Huracán del Sur.

Mientras tanto, a las afueras del rancho de Joan en Cuernavaca, le dejaron este recado.

La fachada de su rancho en Cuernavaca, en la calle de Jalisco, así lucía.

En Juliantla era muy querido Joan Sebastian, así lo demostraron los mensajes de afecto que puso la gente a las afueras de su casa.


Se estuvieron vendiendo fotos de El Rey del Jaripeo en 20 pesos.

También banderines a 10 pesos.


La banda Cruz de la Candelaria aguardaba también la llegada del féretro, pues tenía la encomienda de tocarle sus últimos temas a Joan.

Alrededor de tres mil personas acudieron a darle el último adiós a Joan.

A las 4:30 de la tarde la carroza fúnebre llegó a Juliantla.

El féretro fue llevado a la casa donde nació El Poeta del Pueblo.

Mientras tanto en la Iglesia de la Candelaría, donde Joan fue bautizado y realizó su primera comunión, se esperaba la llegada del féretro.

A las 17:30 inición la misa en la Iglesia de la Candelaria.

Juliancito sorprendió, pues se cortó el pelo.

Este fue el lugar donde fue depositado el féretro de Joan Sebastian.